Esperanza Aguirre entra en la guerra Juan Carlos I-Revilla y se posiciona sin tapujos: "Ha dicho cosas terroríficas"
La expresidenta de la Comunidad de Madrid apoya abiertamente que el rey emérito denuncie al expresidente de Cantabria e incluso mete a Franco en la ecuación.
La expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, atiende a los medios de comunicación.
La semana pasada el rey emérito volvía a la primera plana del escenario político y social patrio al denunciar a Miguel Ángel Revilla por unas palabras contra su persona en El Hormiguero. Concretamente por un presunto delito contra el honor del padre del actual rey Felipe VI. Desde entonces ha habido muchas reacciones al caso, más aún tras la reacción del propio Revilla, al que se le saltaron las lágrimas en televisión tras lo sucedido.
En las últimas horas le han preguntado por este asunto a Esperanza Aguirre y su respuesta ha sorprendido especialmente por su rotundidad. La exdirigente del PP siempre ha sido bastante clara en sus declaraciones y no iba a ser menos con este asunto, tomando partido de manera clara y posicionándose sin tapujos en uno de los dos bandos de este conflicto.
"A mí me parece que tendrá que defender su honor, ¿o no tiene derecho a defender su honor, como todos los españoles?", comenzaba respondiendo Esperanza Aguirre a los periodistas, para luego pasar al ataque contra Revilla: "A mí me parece que ha hecho muy bien porque las cosas que ha dicho Revilla son terroríficas. Este señor era el máximo adulador de Franco mientras tuvo poder y el máximo detractor cuando lo perdió. Lo mismo con Juan Carlos".
La relación entre Esperanza Aguirre y Miguel Ángel Revilla
Entre 2003 y 2011 Esperanza Aguirre ostentaba la presidencia de la Comunidad de Madrid mientras Miguel Ángel Revilla gobernaba Cantabria en su segundo y tercer mandato consecutivos. Durante esos ocho años, ambos líderes compartieron protagonismo autonómico desde trincheras ideológicas opuestas (ella, icono del liberalismo del Partido Popular; él, regionalista y eterno defensor de las anchoas cántabras), aunque nunca llegaron a enfrentarse directamente en ninguna gran polémica, más allá de diferencias en asuntos como financiación autonómica o modelo territorial.
Más allá de la política formal, su relación se forjó sobre todo en los platós de televisión, donde coincidieron en varias ocasiones, generando momentos que mezclaban tensión ideológica con un inusual tono de respeto personal. Aguirre, siempre firme y contundente en sus posicionamientos, contrastaba con el estilo más populista de Revilla.