Sánchez desprecia al Supremo: apoyo total al fiscal general y sigue su pulso contra la Justicia
El presidente del Gobierno cierran filas en torno a Álvaro García Ortiz respaldándolo públicamente tras conocerse que el Tribunal Supremo avala su procesamiento por un presunto delito de revelación de secretos. Esta maniobra ahonda en el choque institucional con la Justicia que de un tiempo a esta parte caracteriza al Ejecutivo sanchista.
El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, saluda a Pedro Sánchez ante Begoña Gómez
Pedro Sánchez ha vuelto a dejar clara su hoja de ruta: respaldar a los suyos incluso cuando la Justicia señala en otra dirección. De no ser así, se le hunde el relato. Una maniobra propia de alguien que está al borde del precipicio. Y en caso de que tenga que rectificar definitivamente, sacará de nuevo a relucir sus cartas habituales: el "y tú más", los bulos y la llegada de la ultraderecha.
Este martes el presidente del Gobierno ya preparaba las maletas para irse de vacaciones cuando otra bomba en forma de decisión judicial ha surgido para amargarle el inicio de las vacaciones: el Tribunal Supremo avala procesar al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por un presunto delito de revelación de secretos en el caso de la filtración de datos de Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso.
Las reacciones durante el día han sido constantes, siendo el Partido Popular como principal partido de la oposición el más activo. Feijóo, Tellado, Almeida, Ester Muñoz... han valorado la noticia y, especialmente, recordado a Sánchez su "¿y ahora quién va a pedir perdón al fiscal general?", dando a entender que la investigación no iba a seguir hacia delante. Y vaya si ha seguido. Tanto es así que está muy cerca de ser el primer fiscal general de España en ser juzgado.
A pesar de que la decisión judicial es firme y oficial, nada de bulos y esos conceptos que tanto le gusta esgrimir al sanchismo, a última hora de la tarde, desde Mallorca, Sánchez ha trasladado públicamente su apoyo a Álvaro García Ortiz, apenas unas horas después de que el Tribunal Supremo diera luz verde a su procesamiento.
"Creemos en su inocencia", ha sentenciado Sánchez desde el Palacio de Marivent, tras su despacho veraniego con el Rey Felipe VI. Sin una sola mención al pronunciamiento del Supremo ni al avance judicial contra García Ortiz, el jefe del Ejecutivo ha reafirmado el respaldo del Gobierno a quien está a un paso del banquillo de los acusados. "Cuenta con el aval y el apoyo del Gobierno de España", ha rematado.
Es decir, el líder del PSOE y del Ejecutivo desprecia la decisión del magistrado del Supremo, Ángel Hurtado, y vuelve a hechar un pulso a la justicia tal y como ha hecho con los otros casos que le salpican, como los de Begoña Gómez (mujer) o David Sánchez (hermano). Por lo tanto, pese a la gravedad de los hechos y al avance firme de la causa, Moncloa no solo no se ha desmarcado de García Ortiz, sino que ha reforzado su blindaje institucional.
La declaración del presidente confirma lo que ya se venía advirtiendo desde el entorno gubernamental: el Ejecutivo está dispuesto a apoyar al fiscal general incluso si se abre juicio oral. Un gesto que supone un desprecio directo a las decisiones del Tribunal Supremo y a la independencia del Poder Judicial.
Sin ir más lejos, asociaciones de jueces han pedido a García Ortiz que reflexione sobre su posible dimisión debido al daño que está haciendo a la imagen de la justicia. Sin embargo, tal y como el propio fiscal general ha deslizado durante la jornada, no se le pasa por la cabeza esa opción. Y escuchando que tiene el apoyo del Gobierno de Sánchez (que lo colocó donde está para algo) la posibilidad es aún más lejana.