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El ‘caso Cerdán’ impacta de lleno en María Chivite: el PP pide su dimisión y exige estas explicaciones

El presidente del PP de Navarra, Javier García, denuncia en una entrevista con ESdiario la implicación directa del Ejecutivo foral en contratos bajo sospecha y acusa a Chivite de intentar silenciar un informe demoledor de la Oficina Anticorrupción.

La presidenta socialista de Navarra, María Chivite, vuelve a estar en el centro del foco por su papel en la ramificación navarra del escándalo del ‘caso Koldo’. En una entrevista concedida a ESdiario, el presidente del PP de Navarra, Javier García, lanza duras acusaciones contra la gestión de Chivite, a la que responsabiliza directamente de adjudicaciones sospechosas y de querer controlar licitaciones millonarias.

"Santos Cerdán era la mano derecha, el amigo, el mentor, el líder en la sombra y públicamente prácticamente de la señora Chivite, una persona como de máxima confianza y por lo tanto afecta directamente a la gestión del propio Gobierno de Navarra", afirma García, subrayando el vínculo personal y político entre la presidenta foral y el que fuera número dos de Ábalos, implicado en la trama.

El líder popular denuncia que "las prácticas irregulares, digámoslo así, o las presuntas prácticas irregulares que estábamos viendo que se realizaban, pues se partían, en este caso del propio Gobierno de Navarra." Y añade que "obras potentes, importantes, con unas cuantías económicas importantes [...] las controlaba, las quería controlar este gobierno para dárselas [...] a una empresa, en este caso al señor Santos Cerdán."

En ese contexto, García se muestra especialmente crítico con la actitud de Chivite respecto a los informes encargados por ella misma. El pasado 12 de junio, la presidenta navarra anunció una triple auditoría para despejar cualquier duda sobre las adjudicaciones bajo sospecha. Sin embargo, los resultados de esas investigaciones no parecen haber satisfecho al Ejecutivo foral.

"Curiosamente, lo que el día 12 anunciaba a bombo y platillo [...] ahora, como no dice lo que le gusta a ella, pues critica y trata en cierta medida de minimizar un informe que es demoledor para el Gobierno de Navarra", denuncia García, que ve una clara estrategia para desautorizar las conclusiones de la Oficina Anticorrupción de Navarra.

"El informe deja en evidencia a la propia Oficina Anticorrupción de la Comunidad Foral de Navarra por el mero hecho de que no le gusta lo que dicen los informes", insiste. "El día 12 de junio ella decía que lo que iba a decir la Oficina Anticorrupción prácticamente era que no había ningún tipo de irregularidad [...]. ¿Cuál es la realidad? Que la Oficina Anticorrupción dice todo lo contrario, que hay ciertas irregularidades a la hora de adjudicar dichas obras."

Frente a las evidencias, García acusa al Gobierno de Chivite y a sus socios de estar "dejando en evidencia los informes", en un intento de desacreditar a quienes señalan las posibles irregularidades en la adjudicación de contratos públicos.