Al PP no le basta con la dimisión del Fiscal General y pide la de Sánchez en pleno "escándalo" por la reunión "secreta" con Otegi
Los populares han intensificado su ofensiva contra el Gobierno tras la dimisión del Fiscal General del Estado y la polémica por la presunta reunión secreta de 2018 entre Pedro Sánchez y Arnaldo Otegi. Mientras el Ejecutivo niega con rotundidad la información publicada por 'El Español', Feijóo acusa a Sánchez de haber llegado al poder mediante un pacto con el "terrorista".
Pedro Sánchez, en el palacio de La Moncloa.
La tormenta política que estalló este fin de semana amenaza con convertirse en un temporal duradero. A la exclusiva de 'El Español' sobre una supuesta reunión “secreta” -como la califica el periódico- en 2018 entre Pedro Sánchez, Santos Cerdán y Arnaldo Otegi —reunión que el Gobierno niega de manera categórica— se ha sumado este lunes un segundo terremoto institucional: la dimisión del Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, tras su condena por el Tribunal Supremo por un delito de revelación de datos reservados. Un doble frente que el Partido Popular ha convertido en ariete contra La Moncloa.
Desde Galicia, el líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, elevó el tono y la gravedad de sus acusaciones. Sostuvo que Pedro Sánchez llegó al poder “gracias a la corrupción de Santos Cerdán” y a un pacto sellado con el “terrorista” Arnaldo Otegi en un caserío de Vizcaya. Feijóo se apoyaba en la información publicada por 'El Español', que asegura que aquel encuentro clandestino habría facilitado el apoyo de EH Bildu a la moción de censura que derribó a Mariano Rajoy en junio de 2018.
El relato del digital incluye un elemento explosivo: la presunta participación de Koldo García, exasesor del Ministerio de Transportes y antiguo chófer del propio Sánchez. De acuerdo con la misma información, Koldo habría sido quien condujo a Sánchez y Cerdán hasta la cita en la última semana de mayo de 2018. El propio implicado, consultado por el medio, confirmó que el encuentro “ocurrió”, aunque el Gobierno rechaza tajantemente esta versión.
“Eso es mentira”, zanjó este lunes Sánchez desde Luanda, donde participa en la cumbre Unión Africana–Unión Europea. El presidente rechazó de plano la existencia de aquella reunión y, en sintonía, su jefe de gabinete, Óscar López, calificó la exclusiva de “bulo”. La batalla por el relato apenas acaba de comenzar.
La condena al Fiscal General añade gasolina política
En paralelo, la política española amanecía con otra noticia de impacto: la dimisión de Álvaro García Ortiz como Fiscal General del Estado, horas después de conocerse su condena por revelación de secretos en relación con datos reservados del novio de Isabel Díaz Ayuso. La sentencia del Supremo aún no ha sido redactada, pero el fallo ya fue adelantado.
Para el Partido Popular, este episodio constituye un punto de no retorno. Fuentes de la dirección nacional hablan a ESdiario de “uno de los hechos más graves que hemos conocido en democracia”, subrayando no sólo la condena, sino el hecho de que —según recuerdan— Sánchez afirmó en 2019 que la Fiscalía “dependía del Gobierno”.
El PP sostiene que la revelación de datos perseguía “desprestigiar” a Ayuso por su condición de rival política del presidente. Y va más allá: acusa al Ejecutivo de practicar exactamente aquello que denunciaba bajo la etiqueta de lawfare. Con este argumento, los populares consideran inevitable que la responsabilidad alcance al propio Sánchez: “Debería dimitir y convocar elecciones”, afirman desde la cúpula del partido.