CORRUPCIÓN EN LA MONCLOA

Sánchez ignora a Yolanda Díaz, mientras dice que deben seguir gobernando "pese a las discrepancias"

"Pese a las discrepancias, porque somos organizaciones políticas diferentes con una cultura diferente, hay muchas cosas que nos unen al PSOE y a Sumar", dice Sánchez al ser interrogado sobre si la formación de Díaz debe seguir en el Gobierno. Además, culpa del auge de Vox al PP y a la "derecha mediática".

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.EDUARDO PARRA / EUROPA PRESS

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'Penultimátum'. Eso es precisamente lo que Sumar le ha dado a Pedro Sánchez, según indican -no sin acierto- algunos analistas políticos. Yolanda Díaz y los suyos quieren que el líder socialista meta mano en el Ejecutivo. Eso sí, solo en la plantilla de ministros de la facción PSOE. La de Sumar no se toca. La nueva pataleta de la vicepresidenta segunda del Gobierno llega ante la necesidad de ganar una pizca de foco, a costa de la corrupción 'sanchista' y de los casos de acoso sexual que acorralan a no pocos socialistas de carné.

"Si yo fuera presidenta", decía hace solo unos días en un conocido programa de televisión la ministra de Trabajo. Y sentenciaba también en esa misma entrevista que "el Gobierno tiene que ser reformulado de manera radical". 

"¿Y si no se reformula -preguntaba el entrevistador- ustedes saldrán del Gobierno?". Dubitativa y poco convincente respondía Díaz "nosotros tomaremos las decisiones que tengamos que tomar". Han pasado varios días y los Urtasun, García, Rego, Bustinduy o Díaz siguen portando su cartera dentro de sus coches oficiales. 

Sánchez recurre a la "ultraderecha" para meter miedo

Ante este panorama, que más allá de los gestos evidencia una nueva crisis de coalición, el presidente del Gobierno responde. Sánchez insiste en que la coalición entre PSOE y Sumar debe continuar hasta el final de la legislatura en el año 2027 "pese a las dificultades". Lo hace después de que la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, volviese a pedir una renovación de ministros en el Ejecutivo.

En declaraciones a los medios a su llegada a la cumbre de líderes europeos que se lleva a cabo este jueves en Bruselas -la última de 2025- Sánchez ha salido al paso de las insistentes llamadas de atención del socio minoritario del Gobierno, que en los últimos días ha pedido cambios profundos en el Consejo de Ministros, una reunión urgente con el PSOE y que el propio jefe del Ejecutivo dé la cara y también explicaciones, tras esa catarata de casos de acoso en las filas socialistas y los casos de corrupción que afectan al entorno más próximo del presidente.

"Pese a las discrepancias, porque somos organizaciones políticas diferentes con una cultura diferente, hay muchas cosas que nos unen al PSOE y a Sumar", ha señalado Sánchez al ser interrogado sobre si la formación de Díaz debe seguir en el Gobierno, una vez que han pedido renovar el gabinete presidencial y él se ha negado.

Además, el líder socialista ha vuelto a recurrir a unos de sus comodines favoritos: el que le permite argumentar su empecinamiento en mantenerse en el Palacio de la Moncloa a toda costa. Y que no es otro que recurrir al miedo que -según él- generara la ultraderecha. 

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Sánchez ha aprovechado para cargar contra el Partido Popular en su argumentario. A criterio del secretario general del PSOE, su Gobierno no tiene responsabilidad alguna en el auge de Vox en las encuestas y ha culpado únicamente al PP y a la "derecha mediática" de ello, por el "blanqueamiento" de la formación de Santiago Abascal.