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Sánchez no lo desclasifica: su tío político alojó reuniones del golpe del 24-J de 1981
Un artículo citado por historiadores desvela que en unos salones de Getafe “alquilados por un hombre ideológicamente cercano a los golpistas, Conrado Gómez Serrano, jefe de seguridad de Fuerza Nueva en la zona sur de Madrid y hombre de confianza de Girón” se urdió secuestrar al Rey y a toda la clase política en el Palacio Real
Las piscinas de Getafe vinculadas al golpe del 24J
El 24 de junio de 1981 la ultraderecha tenía perfilado un nuevo golpe de estado. Sólo cuatro meses después del 23-F.
Si Sánchez desclasifica esa intentona su biografía puede salir malparada: se fraguó en unos salones de Getafe regentados por un tío de su esposa.
La prensa lo retrató. Pero cayó en el olvido. Conrado Gómez Serrano, ya fallecido, sólo era un militante de Fuerza Nueva. Pero en 2006 se convirtió en hermano y socio del suegro de Pedro Sánchez.
El relato era preciso. “Desde mediados de mayo, los coroneles Ricardo Garchitorena y Antonio Sicre Canut y los comandantes Ricardo Sáenz de Ynestrillas y Jesús Pérez Campos se reunían en las piscinas Costa de Vigo, de Getafe.
La elección del lugar la habían hecho porque el comandante Campos está casado con una de las hijas del dueño del establecimiento y porque los salones anexos a las piscinas están alquilados por un hombre ideológicamente cercano a los golpistas: Conrado Gómez Serrano, jefe de seguridad de Fuerza Nueva en la zona sur de Madrid y un hombre de confianza de José Antonio Girón de Blasco”.
Este artículo fue validado y citado por dos historiadores. Su contenido acusatorio ni ha sido refutado en 45 años ni desclasificado.
EL PAÍS, tan creíble para Sánchez, desgrana en 1980 las acciones violentas, muertes incluidas, achacadas a Fuerza Nueva cuando su pariente es militante.
Y ESdiario ha documentado que ese mismo año Blas Piñar, a dos meses del 23-F, discursea a Fuerza Nueva en los salones de Conrado Gómez. Asisten 500 ultras.
Que la familia política de Sánchez navegaba sus antípodas ya lo desveló este diario en 2022: Sabiniano Gómez pidió ayuda al lugarteniente de Piñar, Miguel Bernad, para legalizar sus saunas porque su hermano Conrado fue militante de Fuerza Nueva.
Pero este hilo histórico, oculto en la hemeroteca y en un informe policial y un sumario no desclasificados por Sánchez, eleva su radicalidad.
Su tío político estuvo en los fogones de un golpe según dicha noticia. El plan era capturar/anular al Rey y a toda la clase política en el Palacio de Oriente durante su onomástica.
“El Rey daría una recepción a las más altas magistraturas del Estado, lo que permitiría a los golpistas secuestrar a todos los representantes de todas las instituciones.
A la vez, un comando de extrema derecha haría estallar una bomba en Barcelona en una concentración nacionalista que se celebraría en el estadio del Fútbol Club Barcelona”, narra el historiador Roberto Muñoz.
“La explosión de un artefacto accidentalmente cuando era manipulado por un joven de extrema derecha, unida a la información sobre reuniones conspirativas que tenían lugar en el bar Dantzari, de Madrid, suscitaron las sospechas de la policía.
Aumentaron tras las revelaciones que hizo el comisario de Getafe, que había recibido confidencias de varios ofíciales sobre la operación desestabilizadora que se proponían llevar a cabo. Ynestrillas, Sicre y Garchitorena fueron detenidos.
Prestaron declaración en la noche del 22 ante el juez militar, quien decretó la prisión preventiva al encontrar en sus declaraciones indicios de conspiración.
Al día siguiente, lo sería Campos. También fue arrestado un grupo de civiles, que incluía a un hermano del coronel Sicre, a dos hijos de Ynestrillas y a Concepción Villagrasa”.
El tío de Begoña sabía quién era su cliente Ynestrillas. “Falangista, amigo del teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero y su compañero en la Operación Galaxia”.
Un golpista que había tomado el Parlamento el 23-F. Sus comensales ultras querían superarlo: conquistar el Palacio Real con el Rey y sus 2.000 invitados.
“El objetivo de este grupo, ligado con el franquismo azul y que contaba con el apoyo de civiles de esta ideología era realizar una acción rápida y audaz que desencadenase una intervención en cadena de las unidades del Ejército.
Este planteamiento era el que siempre había defendido Tejero en sus operaciones: en la Galaxia fue el palacio de la Moncloa y en el 23-F el palacio de las Cortes”.
“El comisario, llamado a declarar por el juez militar, no corroboró las afirmaciones que había formulado ante sus superiores civiles. El resultado fue que el capitán general de la I Región Militar, Guillermo Quintana Lacaci, declaró el sobreseimiento provisional de la causa que se había instruido contra los cuatro militares”.
No fueron absueltos, sólo cesó la investigación. La prensa denunció un pacto para calmar las aguas militares.
Sánchez tiene una ocasión de oro para restablecer el honor de su tío político o desvelar/desclasificar su papel en aquella intentona.
Murió fiel a sus ideas y molesto por el costoso chaqueteo familiar en apoyo de Sánchez, según sus íntimos. Han declinado hablar del golpe.