El escándalo Susana Díaz: 96.000 euros del Senado sin actividad pero mientras, en tertulias televisivas
El análisis del periodista jerezano Pepe Contreras revela una llamativa falta de iniciativa parlamentaria de la exlíder socialista andaluza, que apenas ha registrado preguntas escritas mientras mantiene presencia mediática como colaboradora en la televisión, alimentando el debate sobre su papel institucional, la utilidad real de su designación autonómica y el modelo de representación política en la Cámara Alta, en un contexto de control férreo de Ferraz sobre las voces críticas internas
Susana Díaz, durante un acto del PSOE en 2019
El papel de Susana Díaz como senadora por designación autonómica ha resultado ser un escándalo, otro más, tras el análisis publicado por el periodista jerezano Pepe Contreras en su Panorama Podcast, donde cuestiona con dureza la escasa actividad parlamentaria de la ex presidenta de la Junta de Andalucía desde su llegada a la Cámara Alta en julio de 2022.
Según los datos recopilados por Contreras a partir de registros oficiales y bases de transparencia parlamentaria, la dirigente socialista percibe una retribución anual de 96.348 euros brutos, lo que equivale a cerca de 7.000 euros netos mensuales, sin que su actividad en el Senado refleje, según el análisis, una producción legislativa o política acorde a su experiencia institucional.
La exlíder del socialismo andaluz ha registrado catorce preguntas escritas al Gobierno desde su designación, abordando cuestiones de carácter sectorial como la endometriosis, el sistema Braille o el Bono Social. Sin embargo, el balance de intervenciones orales resulta inexistente: no ha defendido iniciativas propias en tribuna ni ha protagonizado debates parlamentarios relevantes, limitando su papel a su condición de vocal en distintas comisiones.
El periodista sostiene que esta escasa exposición pública en el Senado contrasta con su presencia en espacios televisivos de actualidad política, donde participa como tertuliana habitual. Una circunstancia que ha reabierto el debate sobre el papel de los senadores designados por las comunidades autónomas y el grado de exigencia política asociado a sus funciones.
El análisis apunta además a la relación política entre la dirección federal del PSOE y la ex presidenta andaluza, recordando su enfrentamiento con Pedro Sánchez en las primarias socialistas de 2017. Según esta interpretación, la actual posición institucional de Díaz reflejaría el equilibrio interno del partido tras aquella etapa de su confrontación con el sanchismo.
Los datos de transparencia indican que la retribución actual de la senadora supera la que percibía como presidenta de la Junta de Andalucía, cuando su salario anual se situaba en torno a los 63.800 euros brutos. La normativa andaluza establece que los expresidentes pueden percibir una asignación económica equivalente al 60 % del salario del presidente en ejercicio, aunque esta prestación solo puede solicitarse a partir de los 65 años y siempre que no exista actividad laboral remunerada, circunstancia que no se da en este caso.
El contenido difundido en Panorama Podcast plantea interrogantes sobre la verdadera utilidad política de determinados perfiles institucionales y vuelve a poner sobre la mesa el debate acerca del funcionamiento del Senado y la visibilidad de la actividad parlamentaria.