GUERRA EN IRÁN

Sánchez cierra el espacio aéreo a los aviones implicados en Irán, pero en Rota y en Morón se despega

Esta decisión contrasta con la realidad. Solo hay que comprobar los datos y la actividad. Mientras el presidente del Gobierno desempolva el 'No a la guerra', las bases andaluzas de Rota y de Morón de la Frontera han seguido operando. La falta del destino final del plan de vuelo, sería la excusa que esgrimen desde el Ejecutivo para dar el visto bueno a estos vuelos estadounidenses.

El presidente de EEUU, Donald Trump, saluda a Pedro Sánchez en la cumbre de Egipto

Publicado por

Creado:

Actualizado:

La batalla del relato se recrudece a medida que aumenta la tensión en el conflicto bélico. El Gobierno apunta ahora que ha cerrado el espacio aéreo español a aquellos vuelos de aviones implicados en la guerra de Irán, bajo la llamada operación 'Furia Épica' impulsada por Estados Unidos e Israel.

Según adelantan fuentes del Ejecutivo, con esta restricción España no sólo prohíbe el uso de las bases militares de Rota y Morón de la Frontera, sino también que aviones vinculados a la ofensiva contra Irán puedan volar por el espacio aéreo español.

Una prohibición que afecta no sólo a los despegues desde suelo nacional, sino también al sobrevuelo de aeronaves militares procedentes de bases en Reino Unido o Francia. Sin embargo, esta decisión contrasta con la realidad. Solo hay que comprobar los datos y la actividad. Mientras el presidente del Gobierno desempolva el 'No a la guerra', las bases andaluzas de Rota y de Morón de la Frontera han seguido operando.

Más de 70 vuelos: la excusa es la escala posterior

Más de 70 vuelos entre una y otra instalación. Los últimos cinco se han registrado, sin ir más lejos, este pasado fin de semana. La falta del destino final del plan de vuelo, sería la excusa que esgrimen desde el Ejecutivo para dar el visto bueno a estos vuelos estadounidenses. Es decir, los aviones que despegan desde Rota y desde Morón tienen escala en otras bases europeas, antes de dirigirse a la zona de conflicto.

De hecho, hay dos datos que certifican el papel determinante de estas instalaciones con bandera estadounidenses que forman parte de nuestro país. La primera es que la actividad registrada en ambas instalaciones es muy superior a la media, anterior a que estallara la guerra. La segunda, que Rota y Morón están abasteciendo de recursos la ofensiva norteamericana de Oriente Próximo. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya avisó hace semanas al respecto de la amenaza de Pedro Sánchez. “España nos dijo que no podemos utilizar sus bases y eso está bien, no las necesitamos. Si queremos, podemos simplemente volar y usarlo. Nadie nos va a decir que no lo usemos", sentenció a la vez que amenazaba de cortar el comercio con nuestro país. 

El actual inquilino de la Casa  Blanca también ha llegado a respaldar en su momento que el ejército norteamericano abandonase las bases militares de Rota y Morón, y del resto de países de la OTAN que no estén colaborando en proteger el estrecho de Ormuz, como propuso entonces el senador republicano Lindsey Graham el pasado 10 de marzo.

España no puede permitirse el adiós de Estados Unidos

Ante ello, la ministra de Defensa, Margarita Robles, evidencia la realidad de un Ejecutivo que no se puede permitir el adiós de los Estados Unidos de nuestro territorio. Por todo lo que eso podría desembocar en cuanto a los intereses -pero también amenazas- españolas. 

Tanto es así, que Robles ya ha afirmado que "no" contempla que Estados Unidos se retire de las bases militares españolas. "Nosotros pedimos que se respete la posición de España, que es firme, clara e inequívoca en contra de cualquier guerra", aseveró.

Cargando contenidos...

Por su parte, Trump ha subrayado este domingo que su Administración está negociando con Irán "tanto directa como indirectamente", al tiempo que ha asegurado que, como "muestra de respeto", Teherán dejará pasar a "20 grandes petroleros" por el estrecho de Ormuz pese al bloqueo de facto impuesto por la República Islámica en represalia a la ofensiva lanzada el 28 de febrero por estadounidenses e israelíes.