Una mujer en cuarentena en Barcelona tras contacto con una fallecida por hantavirus
Sanidad vigila el caso tras localizar a la pasajera por un cambio de asiento en un vuelo internacional, mientras la OMS confirma seis contagios y tres fallecidos y mantiene bajo el riesgo en España
El crucero MV Hondius con hantavirus
Una mujer permanece en cuarentena en Barcelona tras ser identificada como contacto de riesgo de una persona fallecida por hantavirus, en el marco del brote detectado en torno al crucero MV Hondius. La paciente, ingresada en el Hospital Clínic, se encuentra asintomática y bajo seguimiento médico, según ha informado la Generalitat.
El caso ha sido localizado por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, que ha activado el protocolo de vigilancia. La identificación no fue inmediata: un cambio de asiento en el avión de KLM entre Johannesburgo y Ámsterdam dificultó su localización en un primer momento, retrasando su inclusión entre los contactos estrechos de la mujer holandesa fallecida.
Esa pasajera, esposa del primer fallecido vinculado al brote, había sido autorizada a volar pese a encontrarse enferma, aunque finalmente no llegó a embarcar debido a su deterioro físico. Días después falleció en Johannesburgo. La evolución del brote ha elevado la alerta internacional, con la Organización Mundial de la Salud confirmando seis contagios en todo el mundo, tres de ellos mortales, además de otros dos casos sospechosos.
Las autoridades sanitarias han decidido mantener a la paciente en Barcelona para evitar desplazamientos y posibles interacciones, descartando su traslado al hospital militar Gómez Ulla de Madrid, donde sí serán aislados los pasajeros españoles procedentes del crucero. El MV Hondius, con 110 personas a bordo, llegará a Tenerife, donde no atracará y permanecerá fondeado bajo estrictos controles de seguridad.
Vigilancia sobre el resto de contactos potenciales
En paralelo, se mantiene la vigilancia sobre otros contactos potenciales. Entre ellos, una mujer sudafricana que estuvo en Barcelona tras coincidir en un vuelo con una persona infectada. Aunque ya ha regresado a su país y no presenta síntomas, su caso ha sido monitorizado. Las autoridades insisten en que el riesgo para la población es “muy bajo”, pero subrayan la importancia de los protocolos de rastreo.