ultra
Un dirigente de Compromís acosa a bares con dueños de derechas y pone reseñas falsas
El exsenador Carles Mulet, muy cercano a Mónica Oltra, señala públicamente un establecimiento de Valencia para que le pongan malos comentarios y le cae una buena: "Estás apuntando a un particular para joderle el negocio, te voy a denunciar"
La foto del exsenador de Compromís, Carles Mulet, junto a Mónica Oltra.
El exsenador de Compromís, Carles Mulet, ha vuelto a demostrar que aunque no esté ya en la Cámara Alta, donde protagonizó varios numeritos, sigue abonado a la polémica y a dar la imagen más sectaria y radical de la formación. El dirigente, muy próximo a Mónica Oltra y uno de sus principales defensores, se dedica ahora a señalar públicamente bares de Valencia con dueños de derechas para pedir su boicot y hasta les pone reseñas falsas.
En concreto, Carles Mulet publicaba en sus redes sociales la foto de Mikkafé -local situado en la calle Luis Lamarca de Valencia- con el comentario de que “el amo de este bar se dedica a insultar en redes a toda la gente de izquierdas y se pone nerviosito si lo comentas en las reseñas”, animando a dejar reseñas negativas, y en otro comentario tachaba al dueño de “desgraciado”. El exsenador de Compromís no se quedaba ahí y le ponía al establecimiento una reseña falsa en Google como si hubiera estado ahí y le hubieran dado un mal servicio, calificando al dueño de “grosero” y al bar de “muy ruidoso”.
El dueño del bar, una persona activa en redes sociales en el espectro de la derecha, señalaba que “el exsenador de Compromís está poniendo reseñas falsas, a lo que se ha llegado en este país” y anunciaba incluso acciones legales: “Voy a denunciar también a Carles Mulet, esto ya es demasiado, encima me bloquea para no poder contestarle”, por difundir el amigo de Mónica Oltra los datos de su establecimiento en Valencia para que la gente que le sigue ponga reseñas falsas del negocio.
Comunidad Valenciana
El ex senador de Compromís desenmascara a Joan Baldoví: “gentuza, ni me dio el pésame al perder a mi familia”
Enrique Martínez Olmos
El acto de Carles Mulet sin embargo provocó el efecto contrario en redes sociales: una ola de apoyo al dueño del bar Mikkafé. “¿Qué hace un exsenador de Compromís acosando a ciudadanos particulares e intentando joderles sus negocios?”, señalaba uno de los comentarios que más se han difundido, a lo que otro añadía “un político echando mierda a un trabajador autónomo y animando a que le pongan reseñas falsas solamente porque no piensa como él, es inadmisible”. Otros apuntaban incluso a que el dirigente de izquierdas podría tener problemas legales: “Objetivamente estás exhibiendo un ilícito. Cuando te llegue la demanda, que estoy seguro que te llegará, todo serán lloros y lawfare”. Y muchos indicaban que para contrarrestar iban a acudir al bar y a ponerle reseñas positivas: “Pues ya sabemos dónde ir, vamos a ayudar”. En definitiva, si Mulet buscaba hacer daño al dueño del local, sólo ha quedado retratado él una vez más como un sectario peligroso.