Cayetana Álvarez de Toledo tritura a Sánchez con las 33 frases exigiendo la dimisión de Rajoy
La diputada del PP recupera las palabras con las que el dirigente socialista reclamaba responsabilidades políticas ante la corrupción y las vuelve ahora contra el presidente: "Sánchez, dimisión"
Cayetana Álvarez de Toledo ha recurrido a la hemeroteca para enfrentar a Pedro Sánchez con sus propias palabras. La diputada del Partido Popular ha publicado en X una recopilación de 33 declaraciones pronunciadas por el líder socialista entre 2015 y 2018, cuando exigía la dimisión de Mariano Rajoy por la corrupción que afectaba al PP.
«Hoy sus propias palabras le condenan: Sánchez dimisión», ha escrito Álvarez de Toledo junto a una extensa relación de frases en las que el actual presidente del Gobierno defendía que la responsabilidad política debía ir mucho más allá de las consecuencias judiciales.
La recopilación comienza con una intervención de Sánchez en un desayuno informativo celebrado el 11 de febrero de 2015. «La política debe ir tres pasos por delante de la legalidad, ser ejemplar es hacer política desde la moralidad más exigente», sostenía entonces el secretario general del PSOE.
Meses después, durante el debate electoral del 14 de diciembre de 2015, Sánchez reprochó directamente a Rajoy que no hubiese abandonado el cargo por sus mensajes al extesorero popular Luis Bárcenas. «Cuando usted envió ese SMS a Bárcenas tuvo que dimitir. Usted no debía seguir siendo presidente del Gobierno y tampoco candidato», afirmó.
En aquel mismo debate insistió en que Rajoy debería haber asumido personalmente las responsabilidades políticas. «Debería haber dimitido, asumir su responsabilidad en primera persona y haber abandonado la presidencia del Gobierno», declaró antes de recordarle que había nombrado a Bárcenas gerente, tesorero y senador.
De la ejemplaridad a la exigencia de dimisión
Buena parte de las frases recuperadas por Álvarez de Toledo corresponden a la comparecencia realizada por Sánchez en Ferraz el 26 de julio de 2017. Allí aseguró que «la corrupción no es una persona, pero siempre acaba teniendo cara» y denunció que las tramas que afectaban al partido del Gobierno perjudicaban la imagen internacional de España.
«La ejemplaridad pública es innegociable para todos los españoles», proclamó Sánchez, quien llegó a definir la corrupción como «el mayor enemigo de nuestro Estado». También defendió que un presidente del Gobierno debía ser «un referente, sobre todo moral, para el conjunto de la sociedad».
El dirigente socialista preguntó entonces a Rajoy si los españoles no merecían «un presidente del Gobierno limpio de sospecha» y si estaba utilizando la Presidencia para protegerse. «Con usted, la corrupción ya ha llegado a la Presidencia del Gobierno de España», sentenció.
Sánchez responsabilizó políticamente al entonces jefe del Ejecutivo de todo lo que ocurría dentro de su partido. Lo describió como el jefe de «una organización carcomida por la corrupción hasta los cimientos de su propia sede» y le señaló como «el principal responsable político del clima general de corrupción» vivido durante los años anteriores.
Las exigencias de dimisión fueron constantes. «Solo le queda una salida honorable: presente su dimisión oficial ante el Rey esta misma mañana», afirmó. «Solo tiene un camino: dimitir», añadió antes de pedirle que no arrastrara a España, a sus instituciones ni al prestigio de la democracia en su caída.
«Entre el interés de España y el suyo propio, le pido que piense en el interés de España y, en consecuencia, dimita», defendió Sánchez. También aseguró que el PSOE exigía la renuncia de Rajoy «por dignidad», no por la del presidente, sino por «la de nuestra democracia».
Las palabras de la moción de censura
La última parte de la recopilación corresponde a la moción de censura del 31 de mayo de 2018, que terminó llevando a Sánchez al Palacio de la Moncloa. Durante aquella intervención, el líder socialista afirmó que la corrupción actuaba como «un agente disolvente y profundamente nocivo para cualquier país».
Sánchez argumentó que la corrupción destruía la confianza en las instituciones cuando no existía «una reacción firme desde el terreno de la ejemplaridad» y sostuvo que, en cualquier democracia comparable con España, la situación no permitiría «más salida que la dimisión inmediata del presidente del Gobierno».
«¿Está usted dispuesto a dimitir? ¿Está dispuesto a dimitir hoy, aquí, ahora?», preguntó desde la tribuna del Congreso. En otros momentos de su discurso llegó a repetir: «Dimita, señor Rajoy, y todo terminará» y «su tiempo acabó. Dimita».
También advirtió de que la sola permanencia de Rajoy en el cargo debilitaba la democracia y le preguntó qué más tenía que ocurrir para que abandonase la Presidencia. «No hay mayor inestabilidad que la que emana de la corrupción», concluyó entonces.
Cayetana Álvarez de Toledo devuelve ahora todas aquellas declaraciones a Sánchez para cuestionar que no aplique a su propio Gobierno el listón de ejemplaridad y responsabilidad política que utilizó para llegar al poder. Su mensaje final resume el propósito de la recopilación: las palabras con las que Sánchez cercó a Rajoy se convierten ahora en una exigencia dirigida contra él mismo.