Puente se erige en tutor del Rey y dicta con quién puede fotografiarse
El ministro de Transportes insiste en calificar de «ignominia» el encuentro de Felipe VI con Javier Negre y sostiene que la imagen de la Corona se «contamina» por saludar al periodista español
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente
Óscar Puente ya no se limita a repartir certificados de buenos y malos periodistas desde su cuenta de X. El ministro de Transportes ha decidido ampliar competencias por su cuenta y ejercer también como una suerte de tutor de Felipe VI, indicándole públicamente con quién puede fotografiarse y qué ciudadanos contaminan la imagen de la Corona.
La polémica comenzó el lunes, cuando Puente calificó de “absoluta ignominia” que el Rey hubiese accedido a hacerse una fotografía con Javier Negre durante la toma de posesión del presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, celebrada el pasado viernes en Cali.
El encuentro fue breve. Negre se acercó a Felipe VI, intercambió unas palabras con él y le pidió una fotografía. El jefe del Estado aceptó y el periodista difundió posteriormente las imágenes en sus redes sociales. No se trató de una reunión oficial ni de una audiencia concedida por la Casa Real.
Lejos de dejar reposar la controversia, Puente volvió este martes sobre el asunto para explicar los motivos de su enfado. El ministro recordó que Negre ha dirigido graves descalificaciones contra la reina Letizia y también contra Felipe VI, además de definirlo como “un profesional de la difamación y el bulo” y “un activista de ultraderecha” que acosa a políticos progresistas y sus familias.
El episodio llega apenas un día después de que la ministra de Deportes, Milagros Tolón, reservara ya a Pedro Sánchez la presidencia del palco en la final del Mundial de 2030, como si las urnas de los próximos años fueran un trámite y la representación institucional del Rey, un detalle menor. Una ministra corona a Sánchez para dentro de cuatro años; otro ministro explica ahora a Felipe VI con quién puede fotografiarse. Empieza a parecer algo más que una coincidencia.
“El Rey es un símbolo y no es inocuo junto a quién se fotografía o a quién saluda”, escribió antes de concluir que la imagen del Monarca “se contamina” mientras la de Negre “se limpia”. “Y ambas cosas son inaceptables”, sentenció.
El debate, por tanto, ya no gira únicamente alrededor de Negre, de sus antecedentes o de sus opiniones sobre la Familia Real. La cuestión es si corresponde a un miembro del Gobierno reprender públicamente al jefe del Estado por saludar a un ciudadano y advertirle de que determinadas fotografías resultan inaceptables.
Felipe VI representa a todos los españoles, incluidos quienes le critican, le incomodan o no gustan al ministro de guardia. Una fotografía tampoco equivale necesariamente a compartir las ideas, la trayectoria o los modales de quien aparece en ella.
El PP ha respondido con dureza. Su secretario general, Miguel Tellado, ha replicado que “ignominia” es la situación que atraviesa Ceuta mientras Pedro Sánchez continúa de vacaciones