El posible toque de Moncloa tras el giro de Margarita Robles: da marcha atrás y deja plantado al Senado
La ministra de Defensa había mostrado su disposición a acudir el 18 de agosto, pero ahora pide aplazar su comparecencia para poder ofrecer explicaciones «precisas y exhaustivas». Sí mantiene su cita en el Congreso a finales de mes.
Pedro Sánchez y Margarita Robles
Margarita Robles finalmente no acudirá al Senado el próximo 18 de agosto para explicar la actuación de las Fuerzas Armadas durante la crisis migratoria de Ceuta. La ministra de Defensa ha comunicado al presidente de la Cámara Alta, Pedro Rollán, que prefiere posponer su comparecencia hasta el periodo ordinario de sesiones, una vez concluido el verano.
El movimiento supone un cambio respecto a lo ocurrido apenas dos días antes. El PP anunció el 11 de agosto que Robles había mostrado su disposición a acudir a la Comisión de Defensa y que la comparecencia, inicialmente prevista para el día 13, quedaba trasladada al martes 18 de agosto a las 11.00 horas. La propia agenda oficial del Senado llegó a recoger ese cambio de fecha.
Ahora, sin embargo, la ministra ha remitido una nueva carta a Rollán en la que solicita más tiempo antes de presentarse ante los senadores. El argumento trasladado por Defensa es que quiere disponer de margen suficiente para poder realizar una exposición «precisa y exhaustiva» sobre lo ocurrido y sobre la misión encomendada a las Fuerzas Armadas en Ceuta.
De aceptar el 18 de agosto a aplazarlo hasta septiembre
La situación resulta especialmente significativa porque Robles había quedado inicialmente al margen del choque frontal que mantienen otros miembros del Gobierno con el Senado. Fernando Grande-Marlaska ya rechazó acudir esta semana a la Comisión de Interior y José Manuel Albares también había optado por comparecer únicamente en el Congreso. Robles parecía, hasta ahora, dispuesta a seguir otro camino.
De hecho, el PP llegó a presentar su decisión como una muestra de que la titular de Defensa sí aceptaba someterse al control de la Cámara Alta. El presidente del Senado había advertido previamente a los ministros de que una negativa a comparecer sin una causa debidamente justificada y comunicada oficialmente podría llevar a la Cámara a estudiar las medidas y responsabilidades que correspondieran.
Rollán también había rechazado el argumento utilizado por el Gobierno de que las comparecencias en el Congreso hacían innecesario acudir al Senado. En su carta al Ejecutivo recordó que ambas Cámaras ejercen funciones de control parlamentario y sostuvo que los ministros no pueden decidir libremente ante cuál de ellas comparecen.
El Congreso sí entra en los planes de Robles
El aplazamiento del Senado no significa que Robles vaya a esperar hasta septiembre para dar explicaciones parlamentarias. El Gobierno mantiene solicitada su comparecencia en el Congreso de los Diputados para el 25 de agosto, dentro del calendario planteado por el Ejecutivo para informar sobre la crisis de Ceuta.
Ahí reside precisamente uno de los puntos centrales del enfrentamiento institucional. La estrategia del Gobierno pasa por concentrar las explicaciones a finales de agosto en el Congreso: Robles el día 25, Félix Bolaños el 27 y Grande-Marlaska y José Manuel Albares el 28. El Senado, donde el PP dispone de mayoría absoluta, reclamó en cambio comparecencias extraordinarias durante agosto.
La decisión de Robles la acerca finalmente a la estrategia general del Ejecutivo, aunque con una diferencia: no rechaza comparecer ante el Senado, sino que pide trasladar esa cita al periodo ordinario de sesiones, que comienza en septiembre.
De Ceuta directamente al pulso parlamentario
La decisión llega apenas un día después de que Robles visitara personalmente Ceuta. Allí se reunió con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, con el comandante general de Ceuta y con militares desplegados sobre el terreno. Defensa asegura que las Fuerzas Armadas llevaban entonces once días participando en tareas de presencia, vigilancia y apoyo.
Durante esa visita, la ministra lanzó además uno de los mensajes más contundentes pronunciados por un miembro del Gobierno desde el inicio de la crisis: «Ni a Ceuta ni a Melilla se les toca; cualquier agresión a Ceuta y a Melilla es a España en su conjunto». También aseguró que el apoyo militar continuará durante el tiempo que sea necesario.
Precisamente sobre esa actuación debía informar ante la Comisión de Defensa. La solicitud registrada en el Senado pide expresamente que Robles explique «la misión encomendada a las Fuerzas Armadas en el marco de la crisis» de Ceuta.
El resultado es que una comparecencia que primero estaba convocada para el 13 de agosto, después fue trasladada al 18 de agosto y que parecía encarrilada tras la disposición mostrada por Robles queda ahora aplazada hasta después del verano.
Y mientras Robles mantiene su comparecencia del 25 de agosto en el Congreso, el choque entre el Gobierno y el Senado sigue abierto: la Cámara Alta reclama poder ejercer también su función de control sobre una de las mayores crisis políticas y migratorias de este verano.´