entrevista en esdiario tv
Emilio Montilla responde en ESdiario tras ser chantajeado con su sexualidad por denunciar los trapicheos de Bono en Marruecos: "Me quisieron callar"
Tras presentar la denuncia, el columnista y profesional del sector financiero fue amenazado con publicar su perfil de una aplicación de citas para homosexuales y respondió mostrándola él mismo porque no tiene nada que esconder. Ahora responde en ESdiario cómo ha vivido la polémica.
Emilio Montilla ha sufrido durante las últimas horas presiones y amenazas por la denuncia que interpuso ante la Fiscalía Anticorrupción contra José Bono y la Cónsul de España en Tánger, Aurora Díaz Rato Revuelta, por presuntos delitos de malversación y prevaricación. Según publicó 'The Objective' el expresidente de Castilla-La Mancha habría permanecido durante aproximadamente un mes en la residencia oficial de la cónsul española en Tánger mientras se desarrollaban obras de ampliación en su casa de la ciudad de Marruecos. Todo ello con vehículo oficial y gozando de otros servicios vinculados a la legación diplomática
Por esta información Montilla presentó la denuncia y tal y como él mismo contó en redes sociales, fue víctima de un intento de chantaje al que supo dar la vuelta con maestría. Y es que le amenazaron con publicar su perfil en una aplicación de citas para homosexuales pero Montilla demostró que en pleno año 2026 desde luego eso no es un motivo de miedo. Por ello decidió publicar él mismo el perfil afirmando que no tenía nada de lo que avergonzarse y rematando con un "esta gentuza no me va a callar ni va a evitar que yo denuncie".
Durante su entrevista para ESdiario TV Emilio Montilla ha explicado que se sintió "bastante sobrepasado", enfadado y estupefacto después de recibir ese mensaje en el que le advertían de que, si continuaba presentando denuncias, harían públicos aspectos de su vida privada extraídos de un perfil en una aplicación de citas entre hombres.
Lo que más le ha inquietado no es que se conociera su orientación sexual —que asegura que es pública y de la que no tiene "nada de que avergonzarse"—, sino comprobar hasta qué punto alguien había invadido su intimidad, accediendo a un perfil en el que figuraban determinadas preferencias personales y consiguiendo además su número de teléfono para hacerle llegar la amenaza. Ha reconocido que sufrió una reacción "visceral muy fuerte" al comprobar que estaban intentando utilizar su vida privada para intimidarle.
"Antes de que esta gente pretenda chantajearme con esto, yo lo publico" fue su reacción. Una reaccuón que parte de la convicción de que no había hecho nada malo y de que no estaba dispuesto a permitir que sus preferencias privadas fueran utilizadas para obligarle a callar. Más allá del impacto personal, lo que asegura que más le ha sorprendido es que alguien estuviera dispuesto a llegar a esos límites para tratar de frenar sus actuaciones, hasta el punto de preguntarse si se trataba simplemente de una persona que quería asustarle o de algo con implicaciones mucho más serias.
Respecto a la denuncia contra Bono y la cónsul, ha defendido que decidió acudir a la Fiscalía Anticorrupción porque considera que existen indicios que deben investigarse y porque confía en su independencia. En concreto, ha solicitado que se abran diligencias para comprobar cuánto tiempo permaneció José Bono en el consulado, cuándo entró y salió, cuánto costó su estancia y de qué servicios oficiales dispuso, incluido el vehículo. Montilla sostiene que corresponde a la Fiscalía determinar si los hechos pueden constituir malversación y prevaricación y si Bono podría tener alguna responsabilidad como cooperador necesario en caso de haber solicitado o promovido ese uso de medios públicos.
España
Chantaje gay por denunciar a José Bono y sus trapicheos en el consulado de Tánger: "Como sigas…"
Enrique Martínez Olmos