Policías exigen la dimisión de Marlaska y Pardo Piqueras por Ceuta: “Había alertas previas”
JUPOL, el sindicato mayoritario de la Policía acusa a Interior de ignorar las advertencias sobre una posible entrada masiva y reclama también la salida del delegado del Gobierno y del director general de la Policía.
Francisco Pardo Piqueras y Fernando Grande Marlaska.
La gestión de la crisis de Ceuta vuelve a colocar al Ministerio del Interior en el centro de la polémica. JUPOL, el sindicato mayoritario de la Policía Nacional, sostiene que existían avisos internos que anticipaban la posibilidad de una entrada masiva en la ciudad autónoma y considera que, pese a ello, no se desplegaron los medios necesarios para proteger a los agentes y a los ciudadanos.
La organización policial ha elevado el tono y reclama directamente la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; del director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras; y del delegado del Gobierno en Ceuta. JUPOL entiende que la aparición de estos informes obliga a exigir responsabilidades por la respuesta dada ante una situación que el sindicato considera de extrema gravedad.
JUPOL recuerda que no se trata, a su juicio, de una denuncia realizada a posteriori. El sindicato ya había advertido el 28 de julio de que la situación en Ceuta era insostenible y había reclamado un refuerzo inmediato de efectivos y recursos materiales para la Policía Nacional.
La petición, según la organización, también fue trasladada por la Asamblea de Ceuta al Ministerio del Interior, pero no obtuvo la respuesta que reclamaban los responsables de la ciudad autónoma. Ahora, el sindicato asegura que ha conocido la existencia de documentación interna que apuntaría a que el riesgo de una entrada masiva ya había sido detectado dentro de la propia Policía Nacional.
El pasado viernes, representantes de JUPOL trasladaron esta información al presidente de Ceuta, Jesús Vivas, al que informaron de la existencia de un informe que, según el sindicato, advertía de la posibilidad de una entrada masiva de inmigrantes y del elevado riesgo que podía representar.
"La Dirección General de la Policía y el Ministerio del Interior tenían conocimiento de esta información antes de la invasión". El sindicato apunta a la Comisaría General de Extranjería y Fronteras y, en concreto, al CENIF, como los ámbitos desde los que se habrían producido comunicaciones e informes relacionados con este escenario.
"Pese a ello, no se adoptaron las medidas necesarias para garantizar adecuadamente la seguridad de los policías nacionales y de la población ceutí", explica JUPOL en un comunicado. JUPOL ya alertó de una posible "guerra híbrida".
La organización policial recuerda además que el 30 de julio ya había advertido públicamente de que los acontecimientos podían formar parte de una estrategia de presión enmarcada en un escenario de guerra híbrida.
En aquel momento, JUPOL señaló la responsabilidad de Marruecos detrás de los acontecimientos. La aparición de nuevos datos lleva ahora al sindicato a endurecer sus críticas contra Interior y a exigir explicaciones sobre las decisiones adoptadas antes de la crisis.
"JUPOL considera de una gravedad extrema que, disponiendo de información que advertía de lo que podía suceder, no se adoptaran las medidas necesarias para proteger Ceuta y a los policías", sostiene el sindicato.
La organización policial insiste en que el problema no puede reducirse a una batalla política. A su juicio, lo sucedido tuvo consecuencias directas sobre la seguridad de los agentes desplegados en la ciudad y sobre miles de ciudadanos.
"Estamos hablando de la seguridad de nuestros policías y de la población ceutí. Se puso en riesgo a los agentes de la Policía Nacional y a miles de ciudadanos pese a que existían alertas previas", explican.
El director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, preside el acto del Día de la Policía de la Jefatura Superior de Madrid, en el Recinto Ferial IFEMA
La posición de Marruecos respecto a Ceuta y Melilla añade, según JUPOL, una dimensión especialmente delicada a la situación. El sindicato recuerda que Rabat no reconoce la soberanía española sobre ambas ciudades autónomas y considera que este contexto exige una estrategia de Estado que garantice su seguridad.
Pero JUPOL introduce además otro elemento en su denuncia: las relaciones del director general de la Policía con Marruecos. "Según informaciones publicadas en prensa, el director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, mantiene estrechos vínculos con Marruecos y con el máximo responsable de sus servicios secretos, llegando a pasar allí sus vacaciones de verano de 2025".
Grande Marlaska.
La organización policial considera que estas informaciones deben ser tenidas en cuenta a la hora de reclamar explicaciones sobre la actuación de los responsables de Interior.
Tres dimisiones sobre la mesa
Con todo ello, JUPOL reclama que la cadena de responsabilidades políticas no quede sin respuesta. El sindicato exige la salida del delegado del Gobierno en Ceuta, del director general de la Policía y del ministro del Interior.
"JUPOL exige la dimisión del delegado del Gobierno en Ceuta, del director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, y del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Los responsables políticos deben asumir responsabilidades y explicar por qué, pese a las advertencias previas, no adoptaron las medidas necesarias para proteger a los policías y a la población de Ceuta", concluyen en su nota.