Las 12 uvas de Migraciones y polvorones Halal: el Gobierno compra 1.000 latas para el CETI de Ceuta sin aclarar para quién
El contrato de ultramarinos, adjudicado por 373.349,77 euros, incluye mil raciones individuales para Nochevieja, además de polvorones y embutidos halal. El expediente no explica cómo se calculó esa cantidad ni cuántos residentes recibirán el producto.
Uvas en Ceuta
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones no ha dejado al azar ni siquiera las campanadas en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta. El último contrato de suministro de ultramarinos incluye una partida que ha desatado todo tipo de preguntas: 1.000 latas de “uvas de Navidad”, con doce unidades cada una, destinadas a despedir el año al más puro estilo español.
El dato aparece en la última página del listado de productos del expediente 202503OC0011, adjudicado a la empresa ceutí Vivera Atlántico Mediterráneo SL. Cada lata tiene un precio máximo de 1,36 euros y la partida completa asciende a 1.364,75 euros. En otras palabras, el Gobierno ha previsto 1.000 raciones individuales y un total de 12.000 uvas para el CETI.
Un contrato de más de 373.000 euros
La adjudicación alcanza los 373.349,77 euros y tiene una duración inicial de doce meses, aunque admite prórrogas. El valor estimado del expediente, contando sus posibles ampliaciones y modificaciones, se eleva hasta los 1,79 millones de euros, según los datos publicados sobre la licitación. El contrato está, además, cofinanciado con fondos de la Unión Europea.
La licitación fue publicada en enero de 2026 y adjudicada el 30 de junio, antes de la última crisis migratoria sufrida por Ceuta. La formalización lleva la firma de la secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela, en representación del Ministerio, y de Juan Miguel López Rodríguez por parte de la empresa adjudicataria.
La lista contiene 75 tipos de productos y permite hacerse una idea de las dimensiones del abastecimiento. Aparecen 6.740 litros de aceite de girasol, 8.000 kilos de arroz, más de 5.000 kilos de garbanzos, 6.234 latas de melocotón en almíbar, 4.000 de macedonia de frutas, 1.685 paquetes de donuts y miles de kilos de fiambre, mortadela y productos preparados conforme al rito halal.
Listado del suministro al CETI de Ceuta
Polvorones halal y uvas de Nochevieja
El Gobierno también ha reservado 170 kilos de polvorones surtidos halal, valorados en 989,32 euros. A esa adaptación religiosa del menú se suma la incorporación de una tradición inequívocamente española: tomar las doce uvas al ritmo de las campanadas de la Puerta del Sol.
La pregunta que circula en las redes resulta inevitable: ¿para quiénes son exactamente esas mil latas? La documentación contractual se limita a señalar que todo el suministro está destinado al CETI, pero no concreta el número previsto de residentes durante las fiestas, sus nacionalidades ni el cálculo utilizado para reservar exactamente mil raciones.
Conviene precisar que el CETI no alberga exclusivamente a ciudadanos marroquíes ni a personas de una única religión. Además, participar en la tradición de las uvas no exige profesar ninguna confesión. Por tanto, la compra puede responder simplemente a la intención de ofrecer una celebración de Nochevieja a quienes estén alojados en el centro.
Una explicación que no aparece en el expediente
El debate no consiste en cuestionar que los residentes del CETI deban recibir una alimentación digna. La controversia está en la dimensión de determinadas partidas, en los criterios utilizados para calcularlas y en la ausencia de una explicación pública sobre el destino concreto de los productos estacionales.
Las mil latas de uvas representan apenas el 0,37% del importe adjudicado, pero se han convertido en el símbolo de un contrato que llama especialmente la atención mientras muchas familias españolas cuentan cada euro de la cesta de la compra. El Ministerio ha detallado hasta el último bote de comino, cada kilo de curry y cada paquete de donuts, pero no ha explicado cuántas personas espera tener alojadas el 31 de diciembre.
Sobre el papel, la respuesta oficial es sencilla: las uvas son para el CETI de Ceuta. Lo que falta por conocer es quiénes las recibirán, por qué se han encargado exactamente mil latas y qué ocurrirá si la ocupación real queda muy por debajo de esa previsión. Porque cuando se trata de dinero público, hasta las doce uvas deberían venir acompañadas de cuentas claras.