El director de la Policía miente descaradamente para tapar a Marlaska: una frase clave lo delata
Francisco Pardo ha respondido a la carta de Marlaska pidiendo explicaciones sobre los informes publicados por El Español y Código 10 que apuntan a la influencia marroquí en la entrada masiva. Lo hace con una mentira descarada sobre dichos informes y con la respuesta que el ministro quería oir para blindar al Gobierno.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el director general de la Policía, Francisco Pardo
Francisco Pardo ha salido en auxilio de Fernando Grande-Marlaska en el momento más delicado para Interior por los informes policiales sobre la entrada masiva en Ceuta. Antes de nada y para situar este nombre en el escenario, Pardo (del PSOE) ocupa el mayor cargo de representación política en la Policía Nacional. Es decir, es político y no policía.
Situado a Pardo en el mapa, el director general de la Policía ha respondido a la carta enviada de madrugada por el ministro. Recordemos que Marlaska le pidió explicaciones sobre los informes policiales difundidos en medios y que demostraban lo que tanto ha negado el Gobierno: la alerta de una entrada masiva de inmigrantes en la ciudad autónoma y todo con la participación de agentes de Marruecos.
Todo saltó por los aires con las revelaciones en El Español y Código 10, que mostraron en exclusiva dos documentos elaborados por el CENIF, la unidad de inteligencia de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, fechados el 28 y 29 de julio. En uno de estos informes los agentes alertaban de un riesgo elevado de entrada irregular el día 30, anticipaban que podían ser miles de personas y recogían movimientos producidos desde Marruecos que habrían facilitado los accesos. Y además, una frase clave y que deja poco lugar a la duda: "Riesgo actual de que se produzca un salto masivo en la valla fronteriza de Ceuta o un cruce a nado durante los últimos días del mes de julio".
Informe del CENIF de la Policía donde se alerta de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta
Pues bien, la respuesta de Pardo ha llegado esta mañana y hace referencia directa a este informe que, claramente, situaba en nivel "extremo" el riesgo de flujos irregulares de inmigrantes y hablaba de un "salto masivo". Lo más sorprendente e indignante es que, además de sostener que estas alertas son "frecuentes", asegura que el informe no contenía ninguna referencia expresa a que al día siguiente pudiera producirse una entrada masiva en Ceuta. De traca.
Además, antes y como conclusión general, ha vuelto a tapar a Marruecos afirmando que no existe ningún informe que atribuya a las fuerzas de seguridad marroquíes "la planificación o ejecución" de lo sucedido los días 30 y 31 de julio. Una conclusión que deja en una posición comprometida a los propios agentes que elaboraron información previa sobre lo que podía suceder en la ciudad autónoma y que, sobre todo, encaja con la tesis mantenida por el Gobierno desde que estalló la crisis: desvincular a las autoridades de Marruecos de la llegada de alrededor de 80.000 personas a Ceuta.
Pardo también ha explicado en esa comunicación a su superior que hasta ahora desconocía el informe solicitado por la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón, que estudia si abre una investigación sobre lo sucedido, porque la magistrada había ordenado a los investigadores no trasladar información a sus superiores. Una vez autorizados este miércoles a hacerlo, Pardo se ha reunido con los comisarios generales de Información y de Extranjería y Fronteras y ha comunicado al ministro que ningún informe responsabiliza a las fuerzas de seguridad marroquíes de la "planificación o ejecución" de la entrada masiva.
La conclusión de la cúpula policial refuerza así el relato que Moncloa e Interior vienen defendiendo sobre Marruecos, pero no despeja las incógnitas que dejaron los documentos revelados: que existieron avisos antes del 30 de julio, que estos anticipaban una llegada potencialmente masiva y que recogían movimientos producidos al otro lado de la frontera.
Pardo niega que exista un informe que atribuya formalmente a las fuerzas marroquíes la planificación o ejecución de la avalancha, pero esa afirmación no responde por sí sola a qué información concreta recibieron los mandos policiales antes de la crisis ni qué explicación tienen los indicios sobre Marruecos recogidos por los agentes. Mientras esas preguntas siguen abiertas, el director de la Policía se coloca del lado de Marlaska y da al Gobierno un argumento más para mantener a Rabat fuera del foco.
España
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Patricia Rodríguez Corchado