La conexión de Begoña Gómez con Yanes, la joyería elegida por el juez Calama para peritar las joyas de Zapatero
La histórica firma madrileña, fundada en 1881, deberá determinar el origen, la antigüedad, la composición y el valor de las joyas intervenidas en el despacho del expresidente.
José luis Rodriguez Zapatero y Begoña Gomez
El nombre de Yanes acaba de incorporarse a la investigación judicial sobre las joyas intervenidas en el despacho de José Luis Rodríguez Zapatero. No como una firma más citada en el procedimiento, sino como la casa elegida por el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama para tratar de responder a algunas de las principales incógnitas que todavía rodean las piezas: cuánto valen, cuándo fueron fabricadas, de dónde pueden proceder y si contienen alguna marca capaz de revelar quién las produjo.
La decisión coloca bajo los focos a una de las joyerías históricas de Madrid. Yanes fue fundada en 1881 por Claudio Yanes, natural de Malpica de Tajo, que abrió entonces su primera joyería en la capital. Desde aquella apertura, cinco generaciones de la familia han mantenido el negocio, que terminó especializándose en alta joyería, diamantes, oro blanco y piedras preciosas. La propia compañía recuerda que en 1970 abrió su establecimiento principal en una de las zonas comerciales más exclusivas de Madrid.
Más de un siglo después, ese apellido aparece ahora escrito en una resolución judicial de uno de los procedimientos que afectan al expresidente socialista.
Calama ha solicitado a Yanes un nuevo informe pericial gemológico y joyero sobre las piezas intervenidas durante el registro realizado el pasado 19 de mayo en el despacho de Zapatero. Según la información conocida de la resolución, el magistrado estudió “diversas opciones” antes de decantarse por esta firma.
No se trata de la primera valoración de las joyas. Una pericial anterior realizada por Ansorena, con la colaboración del Instituto Gemológico Español, situó provisionalmente el valor del conjunto en 1.323.915 euros. Entre las piezas analizadas figuraban un collar de oro blanco con diamantes y dos esmeraldas naturales de Zambia valorado en 278.000 euros y otro collar con trece zafiros de Tailandia tasado en 220.000 euros.Pero Calama quiere ir ahora más allá de una simple tasación.
Yanes tendrá que buscar el origen de las piezas
El nuevo encargo judicial obliga a los especialistas a estudiar individualmente las joyas. Tendrán que realizar una descripción detallada y, siempre que resulte técnicamente posible, determinar el área geográfica en la que pudieron ser fabricadas las piezas de mayor valor.
También deberán identificar los metales preciosos utilizados y examinar las gemas incorporadas a las distintas piezas. El análisis incluirá cuestiones como peso, pureza, talla y calidad, además de intentar establecer el origen geográfico de las piedras preciosas cuando los métodos gemológicos permitan hacerlo.
Uno de los puntos que puede resultar especialmente relevante para la investigación está en aquello que las propias joyas puedan contar sobre su pasado.
El juez reclama a Yanes que compruebe si existen marcas de fabricante, contrastes oficiales, numeraciones, grabados o cualquier otro elemento identificativo que permita seguir el rastro de las piezas o arrojar información sobre su procedencia.
La firma también deberá establecer su antigüedad aproximada y calcular el valor actual de reposición de cada una de ellas, además de ofrecer una cifra global para el conjunto intervenido. Los peritos recibirán los seis dictámenes gemológicos realizados en junio de 2026 por el Instituto Gemológico Español y podrán solicitar nuevos análisis si consideran que son necesarios.
El nuevo peritaje pretende aportar datos técnicos que permitan reconstruir cuándo, dónde y posiblemente por quién fueron fabricadas determinadas piezas, elementos que podrían ayudar al juzgado a esclarecer su procedencia.
La diligencia se desarrolla dentro de la investigación judicial por un presunto delito de contrabando relacionado con las joyas. Calama considera el nuevo análisis pertinente, útil y necesario para aclarar los hechos y determinar su eventual relevancia penal.
En paralelo, el magistrado ha dado a la representación procesal de Zapatero tres días para entregar toda la documentación que tenga en su poder relacionada con las joyas. La resolución no precisa qué documentos concretos deben aportarse, sino que permite presentar cualquier documentación disponible sobre las piezas.
Además, la Agencia Tributaria se ha personado en esta pieza después de que Calama le ofreciera hacerlo al considerarla potencial perjudicada.
Una casa con más de 140 años de historia
Yanes llega a este procedimiento con una trayectoria que comenzó mucho antes de que existiera el propio caso Plus Ultra.
La casa atribuye sus orígenes a Claudio Yanes, que abrió su primer establecimiento en Madrid en 1881. Malpica, su localidad natal, acabaría dando nombre a una de las colecciones históricas de la firma. Cinco generaciones han continuado posteriormente con el negocio familiar.
La compañía se especializó con el paso de los años en alta joyería y trabajos con diamantes, piedras preciosas y oro. Su clientela y sus encargos institucionales permitieron a la familia Yanes hacerse un nombre dentro de la joyería madrileña durante décadas.
Precisamente por ese perfil técnico, el interés del nuevo informe no reside únicamente en volver a colocar una cifra sobre las piezas. El encargo judicial busca que sus especialistas observen detalles que pueden pasar inadvertidos fuera de un análisis gemológico: un contraste, la forma de montar una piedra, una numeración, una técnica de fabricación o determinadas características de una gema pueden aportar información acerca del origen o de la época de fabricación.
La coincidencia de Cristina Yanes con Begoña Gómez
El apellido Yanes deja, además, una curiosa coincidencia pública anterior con el actual entorno de La Moncloa.
Hay que remontarse a junio de 2018, pocas semanas después de que Pedro Sánchez accediera a la Presidencia del Gobierno tras la moción de censura contra Mariano Rajoy.
Begoña Gómez acudió entonces a una cena solidaria organizada por el dermatólogo Pedro Jaén en el palacete Fortuny de Madrid. La prensa de la época presentó a la esposa de Sánchez como la invitada principal de aquella velada, dedicada al proyecto XP Tanzania para ayudar a personas con albinismo.
Entre los asistentes aparecía precisamente Cristina Yanes, miembro de la familia propietaria de la histórica joyería y una de las figuras vinculadas a la continuidad de la firma.
La crónica publicada entonces enumeraba entre los invitados a Cristina Yanes junto a otros rostros conocidos del mundo empresarial, social y cultural.
La coincidencia cobra actualidad ocho años después por una circunstancia completamente distinta: Yanes es ahora la joyería seleccionada por el juez Calama para examinar las piezas intervenidas en el despacho de José Luis Rodríguez Zapatero.