Un viejo conocido de Sánchez reaparece en el peor momento para el PSOE: ya hay fecha de juicio para el turbio caso con el que empezó todo

La juez del caso Mediador ha abierto juicio oral contra el exdiputado socialista, su sobrino Taishet Fuentes, el general Francisco Espinosa, el mediador Marco Antonio Navarro Tacoronte y otras diez personas. La Fiscalía reclama hasta 13 años de prisión en una causa que estalló en 2023 y fue el inicio de la serie de casos que ha atormentado al PSOE desde entonces.

Pedro Sánchez y el Tito Berni, en una foto de redes.redes sociales

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Antes de Koldo, Ábalos, las cloacas o las investigaciones que afectan al entorno de Pedro Sánchez, hubo un nombre -o más bien un mote- que puso al PSOE ante uno de sus primeros grandes escándalos de esta etapa: Tito Berni. Tres años después de que el 'caso Mediador' estallara entre acusaciones de presuntos sobornos, favores a empresarios y fotografías de noches de fiesta, el exdiputado socialista Juan Bernardo Fuentes Curbelo vuelve al primer plano y esta vez lo hace camino del banquillo.

La juez que instruye el 'caso Mediador', María de los Ángeles Lorenzo, ha decretado la apertura de juicio oral contra 14 personas por la pieza principal de la presunta trama. Entre ellas están junto a Tito Berni su sobrino y exdirector general de Ganadería del Gobierno de Canarias, Taishet Fuentes; el general de la Guardia Civil Francisco Espinosa; y Marco Antonio Navarro Tacoronte, el intermediario que terminó dando nombre al procedimiento.

La decisión judicial llega mientras el PSOE lleva meses sometido a la presión de diferentes procedimientos judiciales que afectan a antiguos dirigentes, cargos o personas del entorno del partido y del presidente del Gobierno. En ese escenario reaparece ahora un caso que explotó en febrero de 2023 y que obligó a Tito Berni a renunciar a su escaño en el Congreso y abandonar la política.

Y es que, cronológicamente, el caso Mediador fue el primero en estallar de esa sucesión de investigaciones y procedimientos que después han ido afectando a dirigentes, antiguos cargos o personas vinculadas al PSOE y al entorno de Pedro Sánchez. Tito Berni saltó al primer plano en febrero de 2023, un año antes de que estallara el caso Koldo, y antes también de que arrancaran las investigaciones sobre Begoña Gómez y David Sánchez o de que apareciera el caso de Leire Díez y las llamadas cloacas del PSOE. Una especie de prólogo judicial que ahora vuelve a escena con un salto cualitativo: Fuentes Curbelo ya tiene abierto juicio oral y deberá sentarse en el banquillo junto a otros 13 acusados.

La magistrada considera que existen indicios suficientes para que los acusados sean juzgados por presuntos delitos de cohecho, prevaricación, tráfico de influencias, estafa, falsedad en documento mercantil y pertenencia a grupo criminal. El juicio se celebrará en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, aunque por el momento no se ha comunicado la fecha de celebración.

La juez ha dado este paso a petición del Ministerio Fiscal, que plantea importantes penas de prisión. La mayor corresponde precisamente a Navarro Tacoronte, para quien reclama 13 años de cárcel. Para Taishet Fuentes solicita once años; para Tito Berni, ocho años; y para el general Espinosa, dos.

Una presunta red de influencias alrededor de un diputado del PSOE

La investigación ha situado el funcionamiento de la presunta trama fundamentalmente entre 2020 y 2021, en plena pandemia del coronavirus, cuando Fuentes Curbelo ocupaba un escaño en el Congreso dentro del Grupo Socialista. Según sostiene la Fiscalía, alrededor del entonces diputado se habría articulado una red a la que acudieron empresarios interesados en obtener ventajas en procesos de contratación pública, conseguir subvenciones o suavizar e incluso anular expedientes sancionadores.

La acusación sostiene que algunos empresarios habrían intentado comprar mediante sobornos la influencia de esa red. Tito Berni ocupaba una posición relevante por su condición de diputado; su sobrino Taishet Fuentes desempeñaba responsabilidades en el Gobierno canario; y el general Espinosa disponía de su propia capacidad de influencia y contactos. En medio de todos ellos aparece Navarro Tacoronte. La investigación de la Guardia Civil le atribuye un papel central como intermediario entre los empresarios y quienes supuestamente podían abrirles puertas dentro de la Administración.

Su teléfono móvil terminó convirtiéndose además en una pieza esencial para reconstruir el caso. De allí salieron conversaciones de WhatsApp, grabaciones, fotografías y justificantes de transferencias que, a juicio de las acusaciones, respaldan el funcionamiento de la operativa investigada. La instrucción llegó a documentar incluso visitas de empresarios al Congreso organizadas por Navarro Tacoronte, que habrían servido para exhibir ante ellos la posición que tenía Fuentes Curbelo dentro del entonces grupo mayoritario de la Cámara y reforzar así la percepción de que el diputado podía ayudarles.

Las fotografías que convirtieron el caso en el primer gan escándalo de la era Sánchez

Pero el caso Mediador no se hizo conocido únicamente por las acusaciones de corrupción. Cuando comenzaron a conocerse partes del sumario, España descubrió también las fotografías de algunas de las noches de fiesta relacionadas con personas investigadas en la trama.

Fotografías del movil del mediador del caso Tito Berni

Las imágenes incorporadas a la investigación mostraron encuentros en bares y clubes de alterne. Entre el material difundido entonces aparecieron fotografías vinculadas a noches en las que, según las informaciones publicadas a partir del sumario y el relato del propio mediador, hubo prostitución y consumo de drogas. Aquellas imágenes se convirtieron rápidamente en uno de los símbolos del escándalo y más teniendo en cuenta que era en plena pandemia.

Una de las fotografías incluidas en las diligencias situaba al propio Fuentes Curbelo en el Club Sombras de Madrid el 23 de septiembre de 2020. El episodio adquirió todavía mayor repercusión porque aquel mismo día el Congreso había debatido una iniciativa sobre prostitución. El exdiputado negó entonces consumir estupefacientes y sostuvo que no frecuentaba clubes de alterne.

Cargando contenidos...

El material almacenado en el teléfono de Navarro Tacoronte y sus declaraciones fueron alimentando durante meses una investigación en la que se mezclaban dos planos: las fiestas que provocaron el enorme impacto mediático y las presuntas contraprestaciones económicas y gestiones administrativas que constituyen el núcleo judicial de la causa. Ahora será precisamente este segundo plano el que tendrá que dilucidarse ante un tribunal.