Vivas desvela ante Tardón el muro de Moncloa ante Ceuta: diez llamadas y solo tres respuestas
El presidente ceutí asegura que reclamó más presencia policial, un mando único y la emergencia nacional antes de la entrada masiva
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha declarado este miércoles como testigo ante la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón y ha reconstruido las comunicaciones que mantuvo con Moncloa en los días previos a la entrada masiva del 30 y 31 de julio.
Según ha explicado después a los periodistas, desde Ceuta se intentó contactar con Presidencia del Gobierno hasta en diez ocasiones y solo se obtuvo respuesta en tres. "De los diez intentos tuvimos respuesta en tres, me parece recordar", ha señalado.
Vivas ha precisado que las comunicaciones se realizaron a través del jefe de Gabinete de Pedro Sánchez. En las primeras respuestas, desde Moncloa le indicaron que estaban estudiando la situación y hablando con los ministerios competentes. En la última, sin embargo, le comunicaron que a partir de ese momento el cauce debía ser la Delegación del Gobierno en Ceuta y no Presidencia.
El presidente ceutí ha situado ese último contacto el 28 de julio, dos días antes de que se produjera la entrada masiva. Ante Tardón ha explicado que pidió un refuerzo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, que se declarara la emergencia nacional y que se estableciera un mando único para coordinar la respuesta.
Vivas ha justificado esas peticiones por el fuerte incremento de llegadas que se venía registrando. Según sus datos, en diez días habían entrado unas 1.500 personas y el número de menores acogidos había pasado de unos 180 a cerca de 800. "Esto era una llamada de alerta que invitaba a tomar medidas preventivas", ha afirmado a su salida de la Audiencia Nacional.
El presidente de Ceuta también ha calificado lo ocurrido como "el asunto más grave que ha pasado en los últimos años en nuestro país desde el punto de vista de la seguridad nacional".
Tardón investiga quién organizó y cómo se produjo la entrada masiva del 30 y 31 de julio, así como qué información manejaban las distintas administraciones antes de los hechos y qué decisiones adoptaron. La causa analiza posibles delitos contra la paz o independencia del Estado, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros en conexión con homicidios imprudentes y de organización criminal.
La declaración de Vivas incorpora ahora a la investigación una cronología concreta: diez intentos de contactar con Moncloa, tres respuestas y una última indicación para que Ceuta canalizara sus comunicaciones a través de la Delegación del Gobierno.
Este jueves declarará como testigo Gonzalo Sanz, quien fuese jefe de gabinete del recién dimitido delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano.