El calendario electoral de Sánchez: todo depende de cuándo apriete el botón
Si el presidente formalizara este viernes la disolución, España votaría el jueves 26 de noviembre; para llevar las urnas al domingo 29 tendría que expedir el decreto el lunes y ser publicado en el BOE el martes
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
El calendario electoral tiene poco margen para interpretaciones. Si Pedro Sánchez decide adelantar las elecciones generales, la fecha de las urnas dependerá del momento exacto en que formalice la disolución de las Cortes. Y anunciar unas elecciones no es lo mismo que convocarlas.
La Constitución establece en su artículo 115 que el presidente del Gobierno, previa deliberación del Consejo de Ministros, puede proponer la disolución del Congreso, del Senado o de ambas Cámaras. La disolución es decretada por el Rey y el propio decreto debe fijar la fecha de las elecciones.
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A partir de ahí manda la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). Su artículo 42.1 dispone que el decreto de convocatoria se publica "al día siguiente de su expedición", entra en vigor ese mismo día y las elecciones "habrán de celebrarse el día quincuagésimo cuarto posterior a la convocatoria". No existe una regla que permita llevar automáticamente la votación al domingo siguiente.
Eso significa que, si Sánchez formalizara este viernes 2 de octubre la disolución y el decreto apareciera en el BOE el sábado 3, los 54 días conducirían al jueves 26 de noviembre. El hecho de que sea laborable no desplazaría por sí mismo las elecciones al domingo 29.
Ese domingo 29 que se maneja como posible fecha exige otro calendario. Para llegar exactamente hasta él, el Real Decreto tendría que entrar en vigor el martes 6 de octubre. Y, puesto que la LOREG obliga a publicarlo al día siguiente de su expedición, Sánchez tendría que apretar formalmente el botón el lunes 5.
El precedente de 2023 muestra perfectamente el mecanismo. Sánchez anunció el adelanto el lunes 29 de mayo, el Consejo de Ministros se reunió ese mismo día y el Real Decreto de disolución fue expedido entonces. El BOE lo publicó el martes 30 y las elecciones quedaron convocadas para el domingo 23 de julio: exactamente 54 días después.
Por eso, Sánchez podría anunciar este viernes su intención de llevar a España nuevamente a las urnas sin que comenzara todavía el reloj electoral. Si el objetivo fuese votar el 29 de noviembre, la decisión jurídicamente decisiva tendría que esperar al lunes y llegar al BOE el martes. En materia electoral, tres días pueden cambiar hasta el día de la semana en que España vota.