elecciones generales 29N
Guerra por el Senado: el PSOE valora una lista conjunta de izquierdas para arrebatárselo al PP
Ferraz estudia una alianza electoral para acabar con la mayoría absoluta popular en la Cámara Alta, donde se han investigado los escándalos socialistas. El plazo para registrar coaliciones vence el próximo 16 de octubre
Visat general del Senado
El PSOE está dispuesto a explorar una fórmula electoral inédita a escala nacional para intentar arrebatar al PP el control del Senado. Ferraz estudia concurrir a las elecciones generales del 29 de noviembre mediante candidaturas conjuntas con otras formaciones de izquierda, una maniobra destinada a evitar que los populares reediten su mayoría absoluta en la Cámara Alta.
La posibilidad, adelantada por El País, ha sido reconocida por fuentes socialistas, que aseguran estar analizando "todas las alternativas y escenarios" para mejorar sus resultados tanto en el Congreso como en el Senado. Todavía no existe un acuerdo cerrado ni se han iniciado negociaciones formales con todos los posibles integrantes de esa alianza.
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La operación tiene un objetivo político evidente: desalojar al PP de la institución desde la que ha impulsado buena parte de las investigaciones parlamentarias sobre los escándalos que afectan al PSOE. Ferraz acusa a los populares de haber realizado un uso "espurio" de su mayoría durante esta legislatura.
Precisamente gracias a esa mayoría, el PP ha promovido comisiones de investigación relacionadas con el caso Koldo y ha llamado a comparecer a algunos de sus principales protagonistas. Por el Senado han pasado el exministro José Luis Ábalos, su antiguo asesor Koldo García y el exsecretario de Organización socialista Santos Cerdán. También compareció Pedro Sánchez, el 30 de octubre de 2025.
Una alianza que puede cambiar el reparto de escaños
La estrategia responde a las particularidades del sistema electoral de la Cámara Alta. En la mayoría de las provincias peninsulares se eligen cuatro senadores y cada elector puede votar hasta a tres candidatos. Habitualmente, la candidatura más votada obtiene tres representantes y la segunda se queda con el cuarto.
La división del voto entre varias formaciones de izquierda facilita así que el PP concentre tres escaños por provincia, incluso cuando la suma de sus adversarios alcanza porcentajes importantes. Una candidatura conjunta permitiría disputar ese reparto sin necesidad de que los partidos renunciasen a sus propias listas para el Congreso.
La idea cuenta con el respaldo de la plataforma Senadoras y Senadores por la Democracia, que promueve una alianza progresista para las elecciones a la Cámara Alta. Sus impulsores calculan que una candidatura unitaria podría alterar de forma sustancial el equilibrio parlamentario, aunque esas estimaciones no constituyen una previsión electoral independiente.
El problema: la izquierda no se pone de acuerdo
La maniobra socialista tropieza con las dificultades que atraviesa el espacio situado a su izquierda. Frente Amplio sigue negociando su candidatura para el Congreso, mientras Podemos reclama primarias abiertas e Irene Montero mantiene sus aspiraciones. Las diferencias sobre los liderazgos y el reparto de puestos continúan sin resolverse.
Fuentes socialistas consideran favorable la posibilidad de concurrir junto a Frente Amplio al Senado, pero esperan a que ese espacio termine de organizarse antes de abordar contactos formales. Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Compromís figuran entre las organizaciones más receptivas a estudiar esa fórmula.
Ya existen movimientos territoriales. En la Comunidad Valenciana se ha planteado una candidatura compartida entre el PSPV-PSOE y Compromís, mientras que en Baleares también se exploran posibles acuerdos para concentrar el voto de izquierda.
El calendario obliga a acelerar las decisiones. El próximo 16 de octubre termina el plazo para comunicar coaliciones electorales, aunque las candidaturas podrán presentarse posteriormente. Ferraz dispone de apenas una semana para decidir si convierte su propuesta en una operación política real.