Sánchez calla ante la denuncia de militares marroquíes que atacaron a soldados españoles en Ceuta
Cuatro miembros del Ejército sufrieron una emboscada el 27 de agosto y uno de los detenidos afirmó pertenecer a las Fuerzas Armadas de Marruecos. El Gobierno no ha comunicado a la ciudadanía la posible participación alauita
Pedro Sánchez, en el Congreso el pasado 3 de septiembre.
Primero fueron los barcos y después, los soldados. Las revelaciones sobre lo ocurrido en Ceuta siguen colocando a Marruecos en situaciones cada vez más comprometidas mientras Pedro Sánchez mantiene un llamativo silencio ante incidentes que han afectado directamente a miembros de las Fuerzas Armadas españolas.
El último episodio lo revela este martes El Español. Fuentes policiales y militares atribuyen a efectivos marroquíes la coordinación de la emboscada sufrida por cuatro soldados españoles en Benzú el pasado 27 de agosto. Uno de los doce detenidos por aquellos hechos manifestó, además, pertenecer al Ejército de Marruecos.
España
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Enrique Martínez Olmos
Una emboscada contra cuatro militares
El ataque ocurrió alrededor de las 5:30 horas. Unos 70 individuos lanzaron piedras contra los militares españoles desde la playa y el monte, rodearon su vehículo y les obligaron a abandonarlo. Los cuatro resultaron heridos. Doce detenidos aceptaron después condenas de dos años de prisión, sustituidas por su expulsión a Marruecos.
La información conocida ahora abre una cuestión más delicada: qué sabían las autoridades españolas sobre la posible presencia de militares marroquíes entre quienes participaron en aquellos hechos. La investigación cita fuentes de las Fuerzas Armadas y policiales que apuntan a efectivos infiltrados en la coordinación de algunas agresiones.
El Ejecutivo español no ha informado públicamente hasta ahora de la posible participación de miembros de unas Fuerzas Armadas extranjeras en una agresión contra soldados españoles.
Cuando Sánchez compareció ante el Congreso el 3 de septiembre, la emboscada de Benzú ya había ocurrido. También se había producido otro episodio entonces desconocido para los ciudadanos: una fragata y varias patrulleras militares marroquíes habían penetrado en aguas españolas durante la crisis migratoria de julio.
España movilizó unidades de la Armada ante aquellos movimientos, pero tampoco la incursión apareció en los 40 documentos publicados después de que Sánchez prometiera transparencia sobre lo sucedido en Ceuta. Dos episodios diferentes, sin prueba de coordinación entre ellos, pero con militares españoles expuestos a situaciones de riesgo y Marruecos al otro lado. Y el Gobierno español, ocultándoselo a la ciudadanía.
La primera revelación dejó en evidencia los agujeros de aquella prometida transparencia. La segunda incomoda aún más a Moncloa: si las autoridades conocían la posible participación de militares marroquíes en Benzú, qué información llegó al Gobierno y por qué los españoles no hemos sabido nada.