El juicio de Begoña Gómez se frena y altera el cálculo electoral de Sánchez
La causa ni siquiera ha llegado a la Audiencia de Madrid pese a que la ley ordena su remisión "inmediata": uno de los motivos del adelanto electoral del presidente fue evitar unas elecciones con su mujer en el banquillo
El presidente Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez
El calendario judicial de Begoña Gómez se ha frenado en un momento trascendental para Pedro Sánchez. Veintiocho días después de que el juez Juan Carlos Peinado abriera juicio oral contra la esposa del presidente, la causa ni siquiera ha llegado todavía a la Audiencia Provincial de Madrid.
La situación ha sido desvelada este lunes por Vozpópuli, que cita fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Madrid para confirmar que el procedimiento continúa en Plaza de Castilla. Mientras no sea remitido, no puede repartirse entre las secciones penales ni designarse al magistrado que presidirá el tribunal del jurado.
España
Peinado abre juicio oral a Begoña Gómez por tráfico de influencias y malversación a seis días de colgar la toga
Patricia Rodríguez Corchado
El retraso llama la atención por lo que establece la propia Ley Orgánica del Tribunal del Jurado. Su artículo 34.2 dispone que, una vez dictado el auto de apertura de juicio oral, el testimonio, los efectos, instrumentos y demás piezas de convicción "serán inmediatamente remitidos" al tribunal competente para el enjuiciamiento.
Peinado abrió juicio oral el pasado 21 de septiembre contra Gómez por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación. La Fiscalía y las defensas mantienen posiciones contrarias a las acusaciones. La apertura de juicio oral supone que la causa avanza hacia su enjuiciamiento.
Ese calendario tiene una importancia que va más allá del atasco procesal. Las estimaciones manejadas tras la apertura de juicio oral situaban la celebración de la vista aproximadamente entre cuatro y seis meses después. Y uno de los motivos que pesaron en el adelanto electoral decidido por Sánchez fue precisamente evitar que una campaña y sus comicios coincidieran con su esposa sentada en el banquillo.
La elección del 29 de noviembre permitía adelantarse a esa horquilla. Sánchez podía someterse a las urnas antes de que arrancara un juicio que inevitablemente colocaría la situación procesal de Gómez en plena batalla electoral. El movimiento separaba así dos fechas potencialmente explosivas para La Moncloa. La campaña ya está en marcha. El expediente judicial de Begoña Gómez, de momento, sigue esperando el siguiente paso.