CORRUPCIÓN EN LA MONCLOA
Del "no habrá paz en las calles", al "ningún temor" de que la violencia de Francia llegue a España
"En absoluto, no tememos ver esas imágenes aquí", dice el titular de Asuntos Exteriores sobre los graves incidentes registrados en las calles de Francia, que ya se replican también en Italia.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
"En las calles de Madrid no va a haber paz". Estas palabras de Manuela Bergerot -Más Madrid- pronunciadas en la Asamblea de Madrid el pasado 8 de octubre resuenan ahora más que nunca en la actualidad política de nuestro país.
Esa amenaza de la líder de la oposición en la Comunidad han tenido ya su repercusión en la acampada ilegal de la madrileña Puerta del Sol. Donde antes había manifestantes parapetados detrás de una organización pseudo sindical, ahora solo queda un grupo de radicales deseando quemar mobiliario urbano y enfrentarse a cualquiera que se cruce en su camino.
El kilómetro cero español está controlado en estos momentos por jóvenes de extrema izquierda vestidos completamente de negro, encapuchados y con el rostro oculto. Son radicales 'abertzales', canteranos de Bildu y nostálgicos de la banda terrorista ETA. Los hay que se identifican con GKS, aquel grupo que paralizó La Vuelta a España a su paso por la capital. También se han sumado los hinchas más violentos del Rayo Vallecano. De hecho, la policía tiene identificados a buena parte de esos 'bukaneros'.
Hablamos de okupas y jóvenes dispuestos a prender la llama que ahora mismo ha hecho arder París, Limoges o Milán. Están deseando que la violencia callejera de Francia e Italia comience a reproducirse en España.
"Ningún temor" en el Gobierno a lo que sucede en Francia
Pedro Sánchez y su Gobierno de coalición PSOE-Sumar buscan la manera de que las encuestas empiecen a cambiar. Por ahora, han sido estériles las estrategias del ala oeste del Palacio de la Moncloa.
La crisis de la vivienda les ha estallado en la cara, después de ocho años sin construir casas. Pero, sobre todo, tras la hipocresía de la portavoz socialista. Obligada a dimitir, mientras se permite el lujo de ir dando lecciones. Montse Mínguez no solo se ha ido, es que lo ha hecho sin una palabra de agradecimiento a Pedro Sánchez.
Con esta deriva, ha tenido que salir este lunes a primera hora un ministro a ver si consigue cambiar el relato y situar el debate en otros temas. Al parecer, el Ejecutivo no tiene "ningún temor" a que las escenas de violencia que se han registrado en los últimos días en Francia en el marco de la ola de protestas contra el Ejecutivo puedan contagiarse a España.
Así lo ha trasladado el titular de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, en declaraciones en 'La Mirada Crítica' de Mediaset, quien ha reconocido que en Francia "hay una violencia que es insoportable y que es totalmente condenable".
Para Albares, hay que distinguir entre "la violencia sin sentido y descomunal de unos pocos con el legítimo derecho a ejercer el derecho de manifestación y de huelga de la inmensa mayoría de los franceses que están participando en ello".
En esa línea, ha asegurado que en el Gobierno en absoluto hay "ningún temor" a que lo que está ocurriendo en el país vecino, así como en otros países europeos, pueda repetirse en España, donde en los últimos años "se han hecho importantísimas reformas incrementando de manera histórica las pensiones, el salario mínimo interprofesional, las partidas de becas, reforzando la educación pública y la sanidad pública".
"Todo se ha hecho siempre con paz social, a través del diálogo como le gusta a este Gobierno progresista", ha esgrimido, subrayando que "los distintos agentes sociales han participado también activamente de ese mismo espíritu de diálogo, llegando a consensos, encontrando acuerdos". Según el ministro de Exteriores, "por eso España tiene hoy uno de los mayores crecimientos de toda Europa y de todo el mundo más avanzado".
Por todo ello, "no tememos en absoluto ver esas imágenes", ha insistido, subrayando que de hecho en España se han venido produciendo "manifestaciones muy importantes, seguidas por miles y miles de españoles en toda España, en favor de la educación pública, en favor del derecho a la vivienda y se está produciendo de manera totalmente pacífica y los ciudadanos están expresando sus reivindicaciones a través de su legítimo derecho de manifestarse".
¿Habrá contagio de esa violencia en nuestra calles? ¿Será antes o después del próximo 29 de noviembre? ¿Quién se beneficiaría de una oleada radical que quemara España?