De un montadito sin mayonesa a la cárcel: incendia un bar y acepta tres años y medio de prisión
El acusado se enfrentaba a 11 años de prisión por incendiar una cafetería de Sevilla. Deberá mantenerse alejado del establecimiento durante una década. Una conocida marca de mayonesa acabó ofreciendo 20.000 euros para reformar el establecimiento.
Bote de Mayonesa
Una petición de mayonesa para acompañar un montadito terminó con una barra envuelta en llamas, clientes huyendo del fuego y un hombre detenido por la Guardia Civil. Catorce meses después de aquel episodio, ocurrido en la localidad sevillana de Los Palacios y Villafranca, su protagonista ha aceptado pasar tres años y medio en prisión tras reconocer que incendió deliberadamente la cafetería donde se había producido la discusión.
José Rafael, el acusado, ha comparecido este miércoles, 21 de octubre, ante la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla. Llegaba desde prisión provisional y con una petición inicial de once años de cárcel por parte del Ministerio Fiscal. Sin embargo, el procedimiento ha dado un giro después de que el procesado admitiera los hechos y las partes alcanzaran un acuerdo que reduce considerablemente la pena.
La Fiscalía ha tenido en cuenta la reparación económica de los daños como circunstancia atenuante. El hombre había consignado más de 9.200 euros para responder por las consecuencias materiales del incendio. Además de la pena de cárcel, tendrá prohibido acercarse a menos de 500 metros del negocio durante diez años.
Los hechos se remontan al 20 de agosto de 2025. Aquella tarde, el acusado entró en la cafetería Las Postas, situada en la avenida de Cádiz, y pidió un montadito de carne mechada. Cuando solicitó mayonesa o kétchup, los trabajadores le explicaron que no tenían ninguna de las dos salsas.
Según relató posteriormente el propietario del establecimiento, José Antonio Caballero, la reacción inicial del cliente no hizo sospechar lo que ocurriría minutos después. El negocio, dedicado principalmente a desayunos, no disponía de cocina y sus empleados se limitaron a comunicarle que no podían atender aquella petición.
El hombre abandonó el establecimiento, pero regresó poco después. Había acudido a una gasolinera cercana para conseguir combustible, que transportó en una botella de plástico. A su vuelta, se dirigió a la zona de la barra y derramó la gasolina antes de prenderle fuego con un mechero.
Las llamas alcanzaron rápidamente el mobiliario y provocaron momentos de tensión entre quienes estaban dentro. El peligro era especialmente elevado porque en las proximidades había bombonas de gas y botellas de bebidas alcohólicas, elementos que podían agravar las consecuencias del incendio.
La secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad y las imágenes circularon por las redes sociales. En ellas se observa cómo el fuego se extiende por la barra mientras las personas presentes reaccionan ante lo sucedido. Uno de los trabajadores consiguió sofocar las llamas y evitar que el incendio se propagara por el resto del negocio.
El propio autor resultó herido con quemaduras en las manos. También hubo clientes que sufrieron episodios de ansiedad, aunque el incidente no causó víctimas mortales. La Policía Local y la Guardia Civil intervinieron tras lo ocurrido y el responsable terminó detenido. Posteriormente ingresó en prisión provisional.
El caso adquirió una dimensión inesperada cuando las imágenes del incendio comenzaron a difundirse por internet. El propietario reconoció públicamente su desconcierto por una reacción que había puesto en peligro a trabajadores y clientes por la ausencia de una salsa.
La repercusión fue tal que la conocida marca Hellmann's decidió intervenir. Semanas después de los hechos, la empresa anunció una iniciativa para financiar la rehabilitación del establecimiento, con una aportación de unos 20.000 euros destinada a renovar la barra, parte del mobiliario y la pintura.
La propuesta también contemplaba incorporar productos de la marca a la oferta del negocio y crear un nuevo montadito. De esta manera, una cafetería que había aparecido en los medios por un incendio provocado pasó a protagonizar una campaña comercial relacionada precisamente con la mayonesa que había originado el conflicto.
Mientras el bar recuperaba su actividad, el procedimiento penal continuó hasta llegar a la vista celebrada este miércoles. Durante su comparecencia, el acusado reconoció su responsabilidad y renunció a hacer uso del turno de última palabra.
El acuerdo judicial contempla tres años y seis meses de prisión por un delito de incendio, junto con las obligaciones económicas correspondientes. Los daños en el establecimiento fueron tasados en 9.093,17 euros y también se han establecido cantidades adicionales relacionadas con las reclamaciones de los perjudicados.