| 07 de Agosto de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Investigación Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía
Amancio Ortega acompañado por su hija, Marta.
Amancio Ortega acompañado por su hija, Marta.

La izquierda “rabiosa” ataca en bloque a Marta Ortega y las redes la defienden

Después de que la hija de Amancio Ortega haya tomado las riendas de Inditex la izquierda “rabiosa” la ha criticado por “nepotismo”, algo que muchos usuarios han criticado

| Mr. Meme Opinión

Amancio Ortega es el principal accionista de su empresa, Inditex. Una compañía multinacional que ha disparado al estrellato con trabajo, talento y constancia. Un ejemplo de riqueza empresarial. Y, como es suya, hace lo que quiere con ella. Por eso es legítimo, digno y comprensible que ceda el testigo a su hija. No solo por el hecho de serlo, sino porque es la persona en la que probablemente más confía y en la que ha invertido mucho para que sea la mejor formada.

Da igual lo bien preparada que esté, lo mucho que conozca Inditex o los esfuerzos que haya hecho por llegar hasta ahí, que para algunos que solo han trabajado en lo público serán nulos. Todo ello es indiferente porque, como siempre, la izquierda no sabe digerir el éxito ajeno. Nunca lo supo, en realidad. Y ahora, ataca contra Marta Ortega. “Ahí no hay feminismo, a los que se les llena la boca siempre. Ahora, no. Ahora callan”, dice uno de los tuiteros que han criticado con dureza los ataques de la izquierda.

Y es que han sido muchos los personajes “progres” que han criticado que Marta Ortega sea la nueva presidenta de Zara. Uno de ellos, Rubén Sánchez, el autonombrado defensor de los consumidores, más conocido en redes como “el facuo”. En un tuit, Sánchez critica que la hija de Amancio Ortega trabajase durante un tiempo en tiendas del grupo, concretamente en Zara. 

Y es que Marta Ortega confesó en una entrevista que la primera semana en una tienda fue dura y que “pensaba que no iba a sobrevivir”. Ya de por sí es difícil de criticar que la hija de uno de los hombres más ricos del planeta se vaya a doblar camisetas a una tienda de su padre para ver cómo funcionan y entender la coordinación de las mismas. Vivir en sus propias carnes el esfuerzo que hay detrás de cada mostrador. 

Bueno, pues Sánchez ha logrado criticar esta postura diciendo que no se tendría que quejar, que están mucho peor en las fábricas donde se hacen esas ropas. “Si llega a trabajar en las fábricas donde vivían casi como esclavos inmigrantes que cosían su ropa en Brasil en 2011…”, ha criticado el portavoz de FACUA. Aunque Inditex sea uno de los grupos empresariales textiles que mejor pague y que dé empleo a miles de personas en su gigantesca sede en Arteixo (A Coruña). 

 

 

Algo similar ha dicho Pablo Echenique, que ha criticado a Marta Ortega por doblar camisetas “con un Rolex” diciendo irónicamente que “vio de cerca a la muerte”. Una postura que roza el machismo y que muchos tuiteros también le recriminaron.

 

 

Pero ellos critican. Porque viven de eso. De eso y de cobrar por un puesto en el que llevan pegados años. Y evidentemente los usuarios de las redes no han tardado en recordarles que ellos viven de lo mismo haciendo menos de la mitad. Algo cierto a lo que no han podido responder ni contraatacar.