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El gran ‘cibercentinela’ se queda en Madrid

El Centro de Vigilancia de Seguridad Galileo, conseguido por la Comunidad de Madrid, es un servicio de alta tecnología que resulta estratégico para proteger las comunicaciones en Europa.

Cifuentes, el pasado verano en una entrevista con ESD

Cifuentes, el pasado verano en una entrevista con ESD

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No son la Autoridad Bancaria Europea ni la Agencia Europea del Medicamento, dos de las joyas comunitarias más codiciadas de las que acogía el Reino Unido y que deberán salir de allí para la primavera por efecto del Brexit. Pero en el segundo escalafón de importancia continental aparece el Centro de Vigilancia de Seguridad Galileo, al menos en materia de vanguardia tecnológica.

Mientras el procés y Colau acabaron con la EMA, Madrid ha logrado dos grandes proyectos globales

Y es otra de las muchas oficinas y servicios que saldrán de las islas y que la Comunidad de Madrid ha logrado quedarse, según sugirió el pasado lunes la presidenta regional, Cristina Cifuentes, y hoy se ha confirmado oficialmente.

Madrid era efectivamente la máxima favorita para quedarse con este servicio, modesto pero estratégico, que ahora se encuentra en Swanwick, al sur de Inglaterra. El Centro de Vigilancia de Seguridad no es, en fin, una agencia ni de un gran organismo, sino un servicio que presta apoyo y se usará para mayor protección en caso de que se produzcan graves alteraciones o conflictos en las comunicaciones.

Está vinculado a uno de los programas tecnológicos más avanzados de la Unión Europea, el Galileo. Se trata de un sistema de radionavegación y posicionamiento por satélite, desarrollado al alimón con la Agencia Espacial Europea, que dota a la Unión Europea de una tecnología independiente, y de uso exclusivamente civil, del GPS estadounidense y el GLONASS ruso.

Con muchos retrasos en su puesta en marcha, el programa completó en diciembre de 2016 su fase de arrancada con una primera tanda de satélites en órbita. Y para 2020 está prevista que se complete la infraestructura de comunicaciones y la prestación de los servicios con el despliegue de un total de treinta satélites.

Acompañando a esta puesta en marcha, y con vistas a proseguir su actividad cuando el programa esté operativo al cien por cien, el Centro de Vigilancia de Seguridad Galileo tiene la misión de vigilar y responder a amenazas de seguridad. Y a la vez, ha de garantizar que la información sensible esté debidamente protegida, además de servir como interfaz con los Gobiernos para facilitar la encriptación de los datos.

Copia de seguridad

La sede central de este gran ‘cibercentinela’ se inauguró hace cuatro años en Saint-Germain-en-Laye, una localidad situada a las afueras de París. El servicio que actualmente acoge el Reino Unido y que desea albergar Madrid, es una oficina de apoyo. En concreto, este departamento se encargaría del back up, esto es, de ejecutar y custodiar las copias de seguridad con toda la información que circule por el sistema.


La oficina de Madrid está asociada al programa Galileo, el ambicioso sistema de navegación de la UE


Cuando el Centro de Vigilancia esté plenamente operativo, acogerá a cerca de una treintena de técnicos. La Agencia Europea del Espacio será la encargada de financiar la oficina, pero el Estado español tendría que sufragar una parte de los costes, en caso de que Madrid sea finalmente la elegida.

Aparte de su gran ubicación geográfica, a favor de Madrid está también la experiencia que atesora a la hora de acoger este tipo de instalaciones. Así, la Comunidad de Madrid alberga ya en Torrejón un Centro de Servicios del sistema de satélites Galileo, emplazado dentro de las instalaciones del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA).

Aunque el Centro de Vigilancia podría tener su sede en otro de los municipios donde el INTA tiene dotaciones. Por ejemplo, en el distrito de Fuencarral-El Pardo, en la capital, así como en el municipio de San Martín de la Vega, además de estaciones de seguimiento asociadas a la NASA y a la Agencia Espacial Europea (ESA) en Robledo de Chavela y en Villanueva de la Cañada.

La comparación con Colau

El éxito de Cifuentes contrasta con el fracaso que, después del verano, cosechó Ada Colau en su pretensión de acoger en Barcelona la Agencia del Medicamento (EMA), otra importante entidad que buscaba cobijo. Aunque la Ciudad Condal aparecía al principio como gran favorita, la inestabilidad política derivada del 'procés' y la propia actitud de la alcaldesa en ese conflicto acabaron con las opciones de la capital catalana, perdiéndose en el viaje cientos de empleos y una marca de prestigio. Madrid, de algún modo, compensa ahora ese disgusto para el conjunto de España.

Según ha podido saber ESD, no es el único beneficio que puede obtener la Comunidad madrileña a consecuencia del Brexit. Desde hace meses, la Puerta del Sol mantiene en Londres una oficina de captación de empresas y proyectos que, con la salida del Reino Unido de la UE, van a buscar una nueva sede en territorio comunitarios.



Las gestiones, encargadas al economista Daniel Lacalle, ya han conducido a preacuerdos y gestiones con distintas firmas y se espera que, en los próximos meses, rindan resultados. "Es una gran noticia que reafirma el liderazgo económico y tecnológico de la Comunidad", reaccionó Cifuentes tras conocer algo que ella daba casi por cerrado a principios de semana.

Es la segunda gran noticia europea para la región en pocos días: la semana pasada trascendió que la Asociación Internacional de Líneas Aéreas (IATA) había elegido la capital como sede global de sus operaciones. Desde ahí se gestionarán hasta 125.000 millones de euros para 280 aerolíneas y se generarán algo más de 300 puestos de trabajo.

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