España necesita a sus agricultores, ganaderos y pescadores
No se puede hablar tanto de la "España vaciada" y luego ignorar al campo español y al sector primario en su conjunto, clave para la economía nacional y para la identidad de España.
La manifestación de Madrid
El sector primario nacional se ha manifestado en las últimas horas ayer en Madrid para protestar por las dificultades extremas de la agricultura, la ganadería y la pesca, claves en el PIB nacional pero afectadas por una combinación de problemas y decisiones que lo han colocado en una situación gravísima.
A la subida de impuestos; el sobreprecio de suministros básicos (luz, combustible o fertilizantes) y el encarecimiento de los costes laborales… se le añade una campaña de imagen en su contra (resumida en el ataque de Garzón a la ganadería) y una legislación europea y nacional que encarece el producto para el consumidor; lo abarata en origen para el productor y facilita la competencia desleal de países exportadores que no cumplen las mismas reglas y pueden vender más barato.
Hay un contrasentido formidable entre el mensaje político a favor de la España rural o despoblada y el abandono del único sector que mitiga el gran problema de la llamada España vaciada: la falta de empleo. Y sorprende la indiferencia de un Gobierno que, a la vez, intenta sacar partido electoral de esas zonas del país más apartadas.
Abandonados
Las soluciones parecen complicadas, pero no son imposibles: reducir la carga fiscal para mejorar el bajísimo precio de venta en origen pese al precio que paga el consumidor; aplicar las mismas normas sanitarias y económicas a las importaciones en España de productos extranjeros; reorganizar el sector para paliar la sobreproducción de algunos productos y la consecuente bajada de precios por exceso de oferta o reunir a las grandes centrales que compran la práctica totalidad de los productos para luego venderlos y estudiar con ellas fórmulas para que paguen más a los productores.
Este asunto debería ser prioritario para el Gobierno: el sector primario representa cerca del 4% del PIB y el 13% del empleo español. Pero además es crucial en la conformación de la propia identidad de España y en su imagen exterior. No tiene sentido el abandono que, pese a eso, sin duda padece.