Sánchez le vuelve a enseñar a Marlaska la puerta de salida: el ministro debe dimitir ya, por orgullo

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Esperemos que a la tercera , como dice el refrán, vaya la vencida. De momento van dos. Pedro Sánchez, el presidente del Ejecutivo, le ha vuelto a enseñar al ministro Marlaska la puerta de salida del Gobierno en una desautorización privada y pública de manual y, desde luego, políticamente humillante.

La primera desacreditación, tal y como han desvelado fuentes del Gobierno consultadas, ocurrió cuando Pedro Sánchez le encasquetó a Marlaska, en contra de su manifiesta voluntad, el traspaso de competencias en inmigración a la Generalitat de Cataluña tras haber alcanzado negociadores del PSOE un acuerdo con Junts bajo la recurrente amenaza de finiquitar el Gobierno. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, como consta de fuentes de la máxima solvencia consultadas, se mostró en contra de tal acuerdo. Pero se lo tuvo que comer, como se dice, con patatas. La continuidad del Ejecutivo estaba en ese momento en riesgo; Junts llegó a tensar demasiado la cuerda. Ese fue el argumento.

Y este jueves llegó la segunda. Pedro Sánchez desautoriza a su ministro del Interior imponiéndole que “rescinda de forma unilateral” el contrato adquirido entre el Ministerio del Interior y la empresa israelí Guardian Homeland Security S.A para adquirir más de 15 millones de balas por valor de seis millones de euros. Y todo para calmar el seísmo que este contrato provocó no solo entre sus socios de Gobierno sino, incluso, en el seno del Gobierno con un Sumar que tilda de “genocidio” lo que Israel está perpetrando contra Palestina.

Razones, todo sea dicho, no le faltan a los socios de Pedro Sánchez, Sumar incluido, para exigirle al presidente del Gobierno que con un Israel que está masacrando al pueblo palestino ni a la vuelta de la esquina. Pero, en cualquier caso, la pregunta debería ser: ¿cuántas más desautorizaciones de Sánchez y ‘comeduras’ con patatas está dispuesto a aguantar Marlaska, el ministro del Interior, antes de dimitir?

En fin, que cuando el río suena es que agua lleva. Y, precisamente, el nombre de Fernando Grande-Marlaska ya empieza a sonar, y con fuerza, como el nominado a abandonar la ‘Isla de La Moncloa’.