El esperpento nacional ya no necesita guionistas

Leire Díez, en su comparecencia de este miércoles ante los medios de comunicación.Carlos Lujan

Creado:

Actualizado:

Hay días en los que España no decepciona y hay otros en los que directamente se supera. La prueba la hemos tenido en esa escena digna de haber sido escrita a seis manos por Ionesco, Valle-Inclán y un guionista de realities, entre Leire Díez, la Mata Hari de barrio, supuestamente al servicio del PSOE, y Víctor de Aldama, empresario vinculado al caso Koldo.

Por si algo le faltaba al esperpento con capítulo diario en el que se ha convertido la política nacional, capitaneada por un un presidente ausente y un gobierno que no tiene ningún reparo en desacreditar a un excapitán de la UCO mediante bulos a sabiendas de que lo son, aparece este dúo tragicómico para disparar la venta de palomitas entre ese público atónito en el que nos hemos convertido los ciudadanos.   

Lo ocurrido durante la rueda de prensa en la que la tal Leire desmentía, tal y como estaba previsto, cualquier vínculo con el aparato del PSOE, no es anecdótico. Es el síntoma de que estamos inmersos en una edición política del “Sálvame Deluxe: corrupción edition” en la que los todavía presuntos chanchulleros ya se pegan entre ellos, acusándose mutuamente de mentirosos. Todo muy edificante si no fuera porque con este teatrillo hemos asistido a otro paso más hacia la institucionalización de una sucesión de escándalos que nos lleva a preguntarnos si no hay algún adulto en la sala – un juez, un político sensato, un director de hotel – que ponga fin a tanto despropósito.