Sánchez ya huele a cadáver político

El presidente del Gobierno y Secretario General del PSOE, Pedro SánchezEuropa Press

Creado:

Actualizado:

Pedro Sánchez sigue encerrado en su búnker. Atrincherado. Aislado. Y cada vez más solo.

Fuera, la pestilencia de la corrupción ya asfixia al PSOE. Koldo. Ábalos. Cerdán. Begoña Gómez. El hermanísimo. El fiscal general en el Supremo. Su círculo íntimo, uno a uno, desfilando ante la Justicia.

Y él, mientras tanto, repitiendo el mismo guion patético: no sabía nada. No vio nada. No escuchó nada.

El miércoles ejecutó la última maniobra de supervivencia. Entregó la cabeza de Santos Cerdán. Otro secretario de Organización que se lo ha llevado crudo. Van dos. Pero el espectáculo continúa. Porque el problema no es Cerdán. El problema es el sistema que él mismo ha construido.

Sánchez ya es un zombi político. Ni los teatrillos de victimismo. Ni las lágrimas de cocodrilo. Ni los llamamientos al amor propio socialista le sirven ya.

En Ferraz muchos ya lo asumen: esto no aguanta hasta 2027. La legislatura está sentenciada. La descomposición avanza. El goteo se va a convertir en riada.

Y lo peor está por llegar. Porque a este paso no va a quedar ni uno de sus fieles sin pasar por el juzgado.

Lo dramático es la pregunta de fondo: ¿de verdad Sánchez no sabía nada de quienes le acompañaban en su Peugeot camino del poder? ¿De verdad no vio lo que hacían Koldo, Ábalos, Cerdán y compañía?

Que no insulte más la inteligencia de los españoles. No hay búnker capaz de tapar tanta podredumbre. 

A.M. BEAUMONT