enfoques del director
Ábalos teme a su exmujer, Sánchez teme por su mujer y otra mujer, Leire Díez, hace temer al PSOE
La exmujer de Ábalos va a hablar. Bueno, ya ha empezado a hablar, pero no sabemos hasta dónde llegará. Conocemos extractos de su entrevista en la que destruye por completo la reputación del exministro y ex hombre fuerte de Pedro Sánchez en el PSOE y en el Gobierno. Si es que quedaba algo en pie de su reputación Carolina Perles se ha encargado de triturarlo con las infidelidades, las prostitutas y las viagras de su exmarido.
Conocemos algunas perlas ya, todas dentro del ámbito personal e íntimo, que es lo más morboso, pero lo menos interesante. Queremos que nos cuente qué sabía ella de la trama de corrupción, que vio y escuchó. Seguro que sabe muchas cosas y muy comprometedoras para muchos. Lo más interesante que ha contado es que ella avisó al Gobierno de la doble vida del ministro. Sánchez no puede decir que no sabía nada, al menos de la vida desordenada de su mano derecha.
Pero bueno, lo cierto que el propio presidente del Gobierno tiene demasiados líos como para ocuparse también de la mujer de Ábalos. Tiene suficiente con la suya, que le da muchos quebraderos de cabeza. La multi-imputada Begoña Gómez declara este miércoles ante el juez Peinado por cuarta vez.
No le van a preguntar por los prostíbulos de su familia sino por los delitos que se le imputan, concretamente por el de malversación. Lo de las saunas es un tema al margen de la Justicia, pero es de esos que destruye la reputación, que hunde carreras. O debería, al menos, aunque solo fuera por el cinismo y la hipocresía de esos que van de adalides del feminismo. Los proxenetas pretenden abolir la prostitución. Es como si un pirómano quiere ser bombero.
Y luego está Leire, el 'show de Leire' podríamos decir. La fontanera del PSOE ha comparecido en el Senado y más de uno habrá temblado en el PSOE. No porque vaya a atacarles o a desvelar nada a conciencia sino porque tiene tal incontinencia verbal, tal afán de protagonismo y se mete en tales jardines que en una de esas le puede liar una gorda. Sabe mucho y calla poco.