LA MIRILLA
El 2% del corrupto PSOE de Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene durante en el Congreso
La UCO ha vuelto a abrir una puerta que el sanchismo quería mantener cerrada a cal y canto. Y lo que se ha visto dentro es devastador: comisiones ilegales del 2% vinculadas al mismísimo Santos Cerdán, exnúmero dos del PSOE y mano derecha de Pedro Sánchez en la reorganización del partido, en la amnistía, en los pactos con Junts y en todas las operaciones decisivas de esta legislatura.
El informe es demoledor. No habla de rumores, ni de sospechas políticas, ni de filtraciones interesadas. Habla de contratos de obra pública presuntamente amañados, de adjudicaciones dirigidas, de pagos pactados y de una estructura que recuerda demasiado al peor PSOE de los noventa… pero con una diferencia: ahora es el PSOE del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El 2% no es solo una cifra. Es un sistema.
Y si ese sistema apunta —como apunta— al hombre que Sánchez colocó al frente de Ferraz para limpiar, remodelar y controlar el partido, entonces la sombra deja de ser sombra para convertirse en un eclipse político que tapa todo lo que toca.
La fotografía es atroz:
- Koldo como recadero.
- Ábalos como superviviente de sí mismo.
- Cerdán como cobrador del 2%.
- La esposa del presidente, investigada.
- El hermano, a punto de sentarse en el banquillo.
- El fiscal general, en manos del Supremo.
- Y ahora, contratos públicos bajo sospecha y un informe policial que describe una red de favores y retornos.
El PSOE ya no puede hablar de “casos aislados”.
No puede seguir diciendo “chistorras”, “vídeos privados”, “fontanera”, “despistes”, “malentendidos”.
Cuando la corrupción alcanza el corazón organizativo del partido, deja de ser anécdota para ser estructura.
Y Sánchez, que hace semanas blanqueó públicamente al fiscal general antes del veredicto, hoy vuelve a hacer lo mismo: silencio atronador.
No da explicaciones más allá de balbucear “veremos”.
Y, sobre todo, no asume responsabilidades: la suya, en primer lugar.
La caída de Cerdán es la caída del puente que une a Sánchez con todo lo que ha construido desde 2017: su red interna, sus equilibrios orgánicos, su supervivencia.
Hoy el PSOE ya no tiene portavoces. Tiene bocas cerradas.
La UCO no habla de política.
Habla de dinero. Y donde hay dinero sucio, la política se hunde en el fango.
El 2% era una comisión.
Ahora es una losa.
Y cada nuevo informe confirma lo que España ya intuye: la corrupción socialista no rodea a Sánchez; lo sostiene.
A.M. BEAUMONT