editorial
Sánchez, cobarde: adelanta el balance de año antes del batacazo en Extremadura
Todas las encuestas pronostican una debacle histórica para el PSOE en uno de sus feudos tradicionales
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
Pedro Sánchez comparece este mediodía ante la prensa para su tradicional balance de fin de año, rompiendo con la costumbre que él mismo consolidó durante su presidencia. Históricamente, estas ruedas de prensa se celebraban en la recta final de diciembre: el 23 en 2024, el 27 en 2023 y 2022, el 29 en 2021 y 2020, o el 28 en 2018. Siempre tras el último Consejo de Ministros, cerca de Nochevieja, para cerrar el curso con un escenario controlado y presumir de logros ante la prensa.
Este año, sin embargo, el presidente adelanta la cita de manera sospechosa, justo en la última semana de campaña de las elecciones autonómicas en Extremadura, convocadas para el domingo 21 de diciembre. No es casualidad. Todas las encuestas pronostican una debacle histórica para el PSOE en uno de sus feudos tradicionales: los socialistas podrían perder hasta seis o nueve escaños, cayendo por debajo del 32% de los votos, mientras el PP se dispara y Vox crece hasta convertirse en llave decisiva.
Con Miguel Ángel Gallardo -candidato procesado por presuntamente crear una plaza a medida para el hermano de Sánchez en la Diputación de Badajoz- al frente, el PSOE extremeño concurre en sus horas más bajas, lastrado por los escándalos nacionales de acoso sexual y corrupción que salpican al partido y al Gobierno. Sánchez prefiere vender sus "éxitos" económicos antes de que los extremeños pasen factura en las urnas, evitando así que el inevitable batacazo socialista eclipse su mensaje de fin de año.
Es la enésima muestra de cobardía de un presidente que huye de enfrentarse a la realidad. Adelanta el balance para no tener que rendir cuentas después de la derrota, como si ocultando la fecha pudiera ocultar el fracaso. Los españoles merecemos un líder valiente, no uno que manipula el calendario para esquivar el veredicto democrático.