enfoques del director
Sánchez vuelve al infierno este jueves tras 2 semanas de vacaciones: Ábalos puede tirar de la manta
Pedro Sánchez aterrizará como tarde este jueves 8 de enero en su particular infierno de corrupción y escándalos. Tras sus largas vacaciones navideñas –dos semanas de desconexión total– va a tener un aterrizaje forzoso en el lodazal en el que está instalado su Gobierno, en el ojo del huracán. El epicentro: el Senado, donde su exministro y fiel escudero, José Luis Ábalos, comparecerá en la comisión del caso Koldo.
Encerrado en prisión preventiva en Soto del Real desde noviembre, acusado de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias, Ábalos llega ahora cargado de informes devastadores de la UCO que le sitúan en el núcleo de la trama: mordidas en contratos de mascarillas, enchufes de allegadas en empresas públicas, pagos en especie por intermediaciones en hidrocarburos, y ramificaciones que tocan rescates como Air Europa o Plus Ultra.
El PP, con mayoría absoluta en la Cámara Alta, ha habilitado enero para evitar la "amnesia navideña" y arranca 2026 con esta cita estelar. El formato de la comparecencia –presencial con traslado policial o telemática desde la cárcel– dependerá de la autorización del juez, aunque Ábalos podría solicitar una u otra opción. Sea como fuere, la presión es máxima: nada que perder y todo por ganar si decide colaborar. Como "hombre para todo" del sanchismo –el que compartió pandilla en primarias, poder en Ferraz y Moncloa, y hasta pactos oscuros–, tiene la llave de secretos que Moncloa teme: ¿qué se financió en aquellas primarias? ¿Qué se ofreció a Otegi o al PNV por la moción de censura? ¿Quién sabía del Delcygate o de las comisiones que salpican al PSOE?
Sánchez todo lo sabía y todo lo tapó, repite el PP. Este jueves, con el juicio oral contra Ábalos en el horizonte del primer trimestre, el exministro podría abrir la caja fuerte del sanchismo. O protegerlo una vez más. Sea como sea, el presidente vuelve al infierno que él mismo ha creado.