TURISMO RESPONSABLE

Pilar Manrique

Portavoz de HomeExchange en España

Viajar hoy: repensar nuestro impacto

En el debate actual sobre el turismo en España, temas como la saturación, las protestas vecinales y la urgencia de repensar el modelo han ganado un protagonismo inevitable. La sostenibilidad ya no es una tendencia, es una necesidad.

Intercambiar tu casa supone vivir en otra como en la tuya propia

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El turismo ha sido durante décadas un motor económico y una fuente de orgullo en nuestro país: somos destino, refugio de experiencias, paisaje y memoria. Pero también es momento de preguntarnos no solo cuánto viajamos, sino cómo lo hacemos. Surgen nuevas formas de entender el viaje, no como modas pasajeras, sino como respuestas a preguntas cada vez más presentes: ¿puede el turismo ser enriquecedor sin convertirse en carga? ¿Es posible combinar la curiosidad de conocer con el respeto hacia quienes nos acogen?

Entre estas alternativas, el intercambio de casas con HomeExchange ha ido ganando relevancia. Este modelo demuestra que se puede viajar de manera responsable y respetuosa sin renunciar a la experiencia, y lo respalda la renovación que la empresa acaba de conseguir de la certificación B Corp que, con una puntuación de 100,9 (lo que supone 10,7 puntos por encima de su primera evaluación en 2022), y que avala su compromiso social y ambiental. Es un claro ejemplo de que un turismo más consciente puede funcionar en la práctica, y de que un respeto real se mantiene dentro de la comunidad, con una relación transparente y honesta entre anfitrión e invitado, cuidando las casas de los demás como las suyas propia.

El modelo sigue creciendo: 270.000 miembros en 155 países apuestan por viajar de forma más local y humana. En un año marcado por restricciones y tensiones en destinos saturados, opciones como alojamientos accesibles por transporte público o facilitar la opción de salirse de los circuitos turísticos más masificados, disfrutando de rutas de bajo impacto, no solo son éticas, sino que también hacen el viaje más enriquecedor. Cada decisión cuenta: cómo llegamos a un destino, cómo nos relacionamos con la comunidad y cómo cuidamos el entorno.

Intercambiar tu casa es otra forma de viajar en familia

Pero lo más importante es la reflexión de fondo. No se trata solo de viajar “más sostenible”, sino de pensar en el turismo como un conjunto de decisiones que afectan a las comunidades y al territorio. Por ejemplo, el intercambio de casas no crea presión sobre el mercado inmobiliario (el intercambio de viviendas no reduce la vivienda a los residentes locales, sino que aprovecha las viviendas que ya están habitadas pero que quedan vacías en los períodos vacacionales), favorece la economía local y redistribuye los flujos turísticos hacia destinos menos saturados.

Repensar el turismo no significa dejar de viajar, sino atreverse a cambiar las reglas. Cada viaje puede ser una oportunidad para aprender, respetar y cuidar lo que nos hace querer viajar. Y lo bueno es que ese cambio ya está en marcha.