el contrapunto de @nuevosurco
Rufián y su “Frente Popular”: ego, copas y Sarah Santaolalla
Este fin de semana hablaremos de la izquierda que se sitúa la izquierda del PSOE. Hablaremos del cónclave para refundar Sumar al que no asistirá Yolanda Díaz, que ya está en otra cosa, seguramente en busca de acomodo en el PSOE y así se ha convertido en la mayor pelota de Pedro Sánchez.
Pero como aperitivo hemos tenido lo de Gabriel Rufián en la sala Galileo, en el centro de Madrid. Rufián más cuqui que nunca, contándonos que le apetece luchar porque las izquierdas españolas se unan contra el fascismo, aunque al paso, dice que hay que hablar claro de seguridad y luchar contra el burka, justamente lo que a Vox le está funcionando en su crecimiento entre las clases populares.
La izquierda tiene un problema, del que ahora se están dando cuenta: es el empeño de pasar de puntilla ante ciertos problemas y ante la idea de España como proyecto histórico y como fundamento de la acción política. Y Rufián, que ahora deja aparcado su independentismo catalán, es una muestra de ello.
Aunque lo de Rufián es ante todo un problema de foco. Le gusta estar y aparecer en los medios. Le gusta más que a un niño una piruleta, y también le gusta el pitufeo, y si es por Madrid mejor, aunque sea con Sarah Santaolalla.