editorial

Feijóo coge el toro por los cuernos: echar a Sánchez acordando con Vox

El decálogo exige respeto a la unidad nacional, coherencia programática, proporcionalidad en el poder y, crucialmente, la aprobación de cuatro presupuestos por legislatura para garantizar estabilidad

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo (i) conversa con el presidente de Vox, Santiago Abascal Jesus Hellin/STUDIO MEDIA 19

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Alberto Núñez Feijóo ha tomado las riendas de los pactos con Vox para evitar los errores del pasado, específicamente los cometidos tras las elecciones autonómicas de mayo de 2023. Entonces, cada líder regional negoció por su cuenta, con términos dispares: desde el abrazo casi instantáneo en la Comunidad Valenciana hasta una guerra encarnizada con declaraciones altisonantes en Extremadura. Esa incoherencia fue aprovechada por el PSOE para movilizar a sus bases, y el resultado en las generales de julio fue que PP y Vox sumaron 170 escaños, quedándose a solo 6 de la mayoría absoluta. Esto permitió a Sánchez, con su falta total de escrúpulos, pactar una investidura frankenstein con la izquierda radical, bilduetarras y el resto de enemigos de España, manteniéndolo en La Moncloa para desgracia del país.

Hoy, en febrero de 2026, Feijóo enmienda esa estrategia con un documento marco único, vinculante y de aplicación en toda España, que guía las negociaciones en Extremadura y Aragón –tras sus recientes elecciones– y se extenderá a Castilla y León, con comicios el 15 de marzo. El decálogo exige respeto a la unidad nacional, coherencia programática, proporcionalidad en el poder y, crucialmente, la aprobación de cuatro presupuestos por legislatura para garantizar estabilidad, rompiendo con chantajes y fragmentaciones.

Priorizando preocupaciones ciudadanas, el PP impulsa bajadas fiscales, reducción de burocracia, apoyo al campo, un mix energético con nuclear, shock de oferta en vivienda con desalojos exprés contra ocupaciones, control migratorio justo, políticas de natalidad y refuerzo de sanidad pública. Vox, que ha aparcado su exigencia de entrar en gobiernos, parece alinearse con este marco.

Con encuestas favorables y Sánchez atacando estos pactos como "zona cero" en Castilla y León, Feijóo prioriza gobiernos eficaces sobre postureos. Esta centralización evita divisiones, fortalece la derecha y allana el camino para desalojar al sanchismo. España necesita este cambio: coherente, estable y unido contra el declive.