enfoques del director
La salud de Sánchez llega al Congreso: el PP pregunta si está enfermo y el Gobierno esquiva la respuesta
Pedro Sánchez sufre una dolencia cardiaca de la que está siendo tratado desde hace un año en el hospital Ramón y Cajal de Madrid. Esa es la información que publicó Miguel Ángel Pérez en 'Libertad Digital' el pasado lunes, que Moncloa no desmintió y de la que pocos medios se hicieron eco con ese argumento de que la salud pertenece al ámbito privado de cada cual y no deben revelarse datos confidenciales.
Bueno, pues este miércoles el asunto ya ha escalado al debate público porque la diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo le ha preguntado directamente al ministro de Justicia, Félix Bolaños: "¿Tiene el presidente del Gobierno un problema de salud?". Acto seguido le ha instado a desclasificar no solo los papeles del 23F (que por cierto menudo bluf) sino también su historial médico. Bolaños no ha contestado, ha esquivado la pregunta insultando a la diputada del PP por su "bajeza moral".
Con lo fácil que sería desmentir que Sánchez tiene un problema cardíaco, no lo hacen, probablemente no pueden, porque es verdad. En ese caso, ¿cuál es la bajeza moral? La salud de Pedro Sánchez es privada, la del presidente del Gobierno, no. Los ciudadanos tenemos derecho a conocer si el jefe del Gobierno sufre alguna dolencia y si esa dolencia le puede impedir o no desempeñar el cargo.
Es fácil de entender. La privacidad, como cualquier derecho, no es absoluto, tiene límites. Aquí, el derecho a la privacidad de Pedro Sánchez entra en claro conflicto con el derecho de los ciudadanos a conocer en qué estado de salud se encuentra el presidente del Gobierno. Y, por interés general, gana el derecho de los ciudadanos frente al particular de un individuo.
No se trata de conocer si padece de almorranas o tiene las muelas picadas, pero sí de tener conocimiento de dolencias más graves, como las cardíacas que describió 'Libertad Digital' y cuál es su alcance, como le afecta o condiciona, si es que lo hace, a la hora de desempeñar su trabajo. Porque su trabajo no es cualquiera, es regir nuestro destino como país y, en buena parte, nuestro bienestar personal.
Opinión
Los problemas cardíacos de Sánchez: la salud del presidente sí es un tema de interés público
Benjamín López