El ajuste de cuentas de Abascal a Guardiola

La presidenta en funciones de Extremadura, María Guardiola y el lider de Vox, Santiago Abascal

Creado:

Actualizado:

María Guardiola ganó las elecciones en Extremadura con más del 43% de los votos. No es una mayoría absoluta, pero sí una mayoría muy clara. Y, sin embargo, sigue sin poder gobernar.

Vox ha votado dos veces en contra de su investidura en los últimos tres días. Eso ha provocado una imagen incómoda: el partido de Santiago Abascal coincidiendo con PSOE y la ultra izquierda para impedir que la lista más votada forme gobierno. La política tiene estas paradojas.

Pero lo que empieza a percibirse no es una negociación política clásica. Da la impresión de que el pulso ha entrado en otro terreno: el de los agravios.

Santiago Abascal insiste en que la puerta sigue abierta. Pero también transmite que María Guardiola debe hacer todavía un gesto mayor, una especie de rectificación pública que cierre las heridas del pasado. Puede ser una lógica incluso comprensible en clave política interna entre formaciones del centro y derecha.

El problema es que los ciudadanos no votan para resolver cuentas personales entre partidos. Ni entre políticos. Votan para que alguien gobierne. Y el reloj de la repetición electoral ya está en marcha. Si no hay acuerdo, Extremadura volverá a las urnas en unos meses.

Y ahí la pregunta será inevitable: ¿quién habrá bloqueado realmente el mandato de los votantes? ¿Por qué motivo?

Gobernar exige acuerdos.

Pero también exige saber cuándo termina el ajuste de cuentas. Porque una cosa es negociar. Desde luego. Pero otra muy distinta es hacer esperar a un país mientras los políticos saldan sus heridas.

La política no puede permitirse olvidar para qué sirve.

A.M. BEAUMONT