la mirilla
El CIS de Tezanos no falla, manipula
El Presidente del CIS, José Félix Tezanos, comparece ante la comisión de investigación en el Senado
Según el CIS de abril, el PSOE ganaría hoy las elecciones. Y no por poco. Nada menos que 12,8 puntos de ventaja sobre el Partido Popular. Vox, tercera fuerza. Sumar, cuarta… aunque cayendo.
Todo encaja. Demasiado. Salvo un pequeño detalle. Ese CIS no coincide con casi nadie. Ni con las encuestas privadas. Ni con la percepción en la calle. Ni, sobre todo, con los resultados recientes.
Extremadura. Aragón. Elecciones reales. Ahí, el Partido Popular ganó. Y ganó bien.
Pero eso no altera el guion. El CIS de José Félix Tezanos sigue dibujando un país distinto. Una España donde el PSOE no solo resiste… sino que arrasa. Siempre.
No es un error. Es una costumbre. Y cuando algo se equivoca siempre en la misma dirección, deja de ser un fallo. Pasa a ser método.
El CIS ya no es solo un organismo público. Es una pieza más del relato sanchista. Un instrumento partidista. Un altavoz con apariencia de termómetro.
Hoy sus encuestas no miden. Orientan. Sugieren.
Empujan. Marcan clima. Y eso cambia todo.
Porque el debate ya no es si el CIS acierta o falla. El debate es para qué sirve. Si está para reflejar lo que pasa… o para intentar que pase lo que dice. No debe olvidarse que se paga con dinero de todos los españoles.
Porque cuando una institución pública se separa de la realidad de forma sistemática… el problema deja de ser técnico. Es político.
Y entonces la pregunta importante ya no es quién va ganando. Es otra. Mucho más incómoda. ¿Quién necesita que creamos que va ganando? Manipulación.
A.M. BEAUMONT