Julia Otero, la izquierda se rompe
Julia Otero, en una imagen de 2024
Los partidos poco se preocupan cuando quienes les critican son los adversarios. No hace falta escribir esta norma para que todos la sigan en política.
Ahora bien, la preocupación es enorme cuando son los suyos quienes tienen dudas.
Por eso me llama la atención escuchar a Julia Otero pronunciarse con tanta claridad sobre el terremoto político que rodea a José Luis Rodríguez Zapatero. No por la crítica. Por desde dónde llega.
Porque durante años Zapatero fue mucho más que un expresidente socialista. Se convirtió en una especie de reserva moral para una parte del “progresismo”. El político amable. El mediador. El símbolo de la igualdad. El hombre tranquilo.
Y los símbolos tienen una particularidad. No caen con facilidad.
Sin embargo, Zapatero se ha agrietado en dos días. Quizá por eso la frase de la “segunda muerte de Bambi” resulta tan demoledora. Porque habla de algo más profundo que una imputación judicial. Es el derrumbe emocional de un relato. Terrible para el PSOE.
No es Feijóo. No lo dice la oposición. No lo publican medios críticos. Son los sanchistas de pro quienes han desactivado el piloto automático.
Pronto se ha terminado decir que “todo es una conspiración”. Incluso los silencios incómodos han desaparecido. Es hora de dudas. Terribles.
Sí, las derrotas políticas empiezan mucho antes de las urnas. Se ven cuando se rompe algo más difícil de reparar. La fe de los propios.
A.M. BEAUMONT