el contrapunto de @nuevosurco
Sánchez sin pudor: la única explicación es la dimisión
Soportar las soflamas inútiles de Pedro Sánchez con la que ha caído ya y a cuarenta grados es como subirse en un potro torturante, incluso para las almas más resistentes. Porque lo que estamos viendo sobrepasa todos los límites. Y lo peor, llevamos diciendo esto durante más de un año. El tiempo de Sánchez terminó, es más, esta legislatura, con los mimbres que se construyó, nunca debió de comenzar.
Es inconcebible que Pedro Sánchez no asuma su responsabilidad política después de que se haya condenado a José Luis Ábalos a 24 años de cárcel. Sí, a la persona de su máxima confianza durante varios años.
La responsabilidad política es una moneda de uso común en una sociedad democrática. Si has depositado tu confianza en un delincuente, debes dimitir. Y debes hacerlo son independencia del grado de tu implicación en los hechos.
No hay más. A partir de ahí, cualquier explicación es un brindis al sol o una llamada a la melancolía. No merecemos más tiempo esta agonía que, cuando Sánchez intenta rizar el rizo, como hoy en el Congreso, se convierte en una auténtica tortura para los que nos vemos obligados a informarles sobre ello.