editorial
Sánchez aplaca a Trump engañando a los españoles una vez más: aumentará el gasto en defensa
Para aplacar a Washington, añade nuevos compromisos multimillonarios sin explicar a los contribuyentes cuánto costará ni de dónde saldrá el dinero
Donald Trump y Pedro Sánchez
En la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, Pedro Sánchez ha vuelto a demostrar su maestría en el engaño. Para calmar las iras de Donald Trump, que había amenazado con “problemas” a España por su insuficiente contribución militar, el presidente del Gobierno ha firmado contratos millonarios y asumido nuevos compromisos de defensa que supondrán un aumento real del gasto.
España se ha incorporado a la Alianza de Vigilancia Persistente desde el Espacio (APSS) y se ha comprometido a financiar una flota de aviones Airbus A400M. En el Foro de la Industria de Defensa se anunciaron acuerdos por valor de 43.000 millones de euros en proyectos que incluyen sistemas navales, misiles y munición. Trump lo celebró: España “se redimió por completo” gracias a un “pago generoso”.
Sánchez intenta vender estas decisiones como “gastar mejor” apostando por la industria nacional y europea, compatible con los servicios públicos. Es pura retórica. Este incremento del gasto en defensa se producirá sin que existan nuevos presupuestos generales del Estado aprobados, recurriendo a créditos extraordinarios y modificaciones presupuestarias en unas cuentas que llevan años prorrogadas. Algo inexplicable e inasumible para los españoles.
No es la primera vez. Desde 2018 Sánchez ha triplicado el gasto militar en términos absolutos, pasando de poco más de 11.000 millones a más de 35.000 millones previstos. Ahora, para aplacar a Washington, añade nuevos compromisos multimillonarios sin explicar a los contribuyentes cuánto costará ni de dónde saldrá el dinero.
Los españoles pagarán este nuevo incremento con más impuestos, más deuda pública o recortes encubiertos en sanidad, educación y pensiones. Sánchez prioriza su foto con Trump y la supervivencia de su Gobierno por encima de la verdad y del bienestar de los ciudadanos. Una vez más, el engaño es su herramienta preferida.