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Sánchez, acorralado por los menas de Ceuta: "Eso, a Vivas"

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Pedro Sánchez no se atreve a dar una rueda de prensa en condiciones. No concede ninguna entrevista donde no tenga el árbitro a favor, muy a favor. No contesta a la oposición en el Congreso y, cuando a vuelapluma le preguntan los periodistas, se va por la tangente y evade su responsabilidad con una cobardía que asusta.

Lo hemos comprobado este miércoles en los pasillos del Congreso. Un compañero le preguntó al presidente por los mil menores que aún vagan por las calles de Ceuta. Él, que activó un mando único, que declaró la crisis de interés para la Seguridad Nacional y que se reserva el relato de que el Estado está al mando, contestó con un lacónico "eso, a Vivas".

Mes y medio después de la entrada masiva de decenas de miles de personas, el propio Gobierno admite que entre 700 y 1.000 menores siguen sin tutela efectiva en calles y playas. Hay 2.048 filiados bajo la administración ceutí. El resto, según Moncloa, es problema de Juan Jesús Vivas.

La trampa es tan vieja como el sanchismo. Cuando hay que presumir de coordinación, el mando único es de Sánchez. Cuando hay que responder por niños durmiendo a la intemperie en territorio español, la competencia es de Ceuta. Como si Ceuta no fuera España. Como si el presidente del Gobierno pudiera desentenderse de una ciudad autónoma desbordada, con capacidad ordinaria para apenas unas decenas de menores, después de una avalancha que él mismo tardó semanas en reconocer en su verdadera dimensión.

En el hemiciclo, Feijóo le preguntó cuándo habló con Marruecos y por qué siguen allí los invasores si Rabat dice estar dispuesto a recogerlos. Sánchez no contestó. En los pasillos, con la cámara encima, tampoco. "Eso, a Vivas". La misma técnica de siempre: eludir, acusar al PP de lo que toque y salir pitando.

Un presidente que no da la cara ni por los ceutíes ni por los menores que deambulan bajo su mandato no está coordinando una crisis. Está escondiéndose detrás de ella. Y esa cobardía dice más de su Gobierno que cualquier entrevista a la carta.