Sánchez prepara ya otras dos 'trampas' más para la campaña electoral con el dinero de todos
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
El Gobierno de Pedro Sánchez ha activado ya otras dos operaciones de compra de votos con el dinero de todos, calculadas para la campaña del 29-N. La primera es la revalorización de las pensiones. El Ejecutivo anunciará la subida de 2027 el 27 de noviembre, último día de la campaña, coincidiendo con el dato adelantado del IPC que publica el INE. La ley obliga a actualizar con la inflación media de los doce meses anteriores y la previsión ronda el 3,5 %, por encima del 2,7 % de este año. Beneficia a unos 9,5 millones de pensionistas. Si el resultado deja al Gobierno en funciones, podrá aprobarse por real decreto-ley o aplicarse con carácter retroactivo. La fecha no es casual: máxima audiencia y mínima capacidad de respuesta de la oposición.
La segunda la ha puesto en marcha Yolanda Díaz. El SMI de 2027 subirá entre un 4 % y un 5 %, con o sin los empresarios, hasta situarse en torno a 1.270-1.280 euros en catorce pagas desde los 1.221 actuales. Ha dado de plazo a la comisión de expertos hasta finales de octubre o primeros de noviembre y ha dejado claro que la negociación social es un trámite. “Toca ajustarse el cinturón por arriba, no por abajo”, ha dicho. La CEOE denuncia el tinte electoral de dos subidas en el mismo año, el olvido de las cotizaciones empresariales y la ausencia de deflactación del IRPF.
Ambas medidas se venden como defensa del poder adquisitivo frente a una inflación que en septiembre alcanzó el 4,9 % por la energía. El coste no lo absorbe el Estado de forma neutra: lo pagan las pymes, los autónomos, las cotizaciones y, en el caso de las pensiones, un sistema con un déficit estructural de decenas de miles de millones. Sánchez repite el guion de siempre: anunciar cheques a cargo del contribuyente justo cuando más votos se pueden comprar y menos se pueden discutir. La campaña ya ha empezado, y la pagan los mismos de siempre.