| 10 de Abril de 2024 Director Benjamín López

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Pedro Sánchez
Pedro Sánchez

Truco o trato

No se puede utilizar el código penal o la ley que garantiza la paz en nuestras calles, como instrumento de negociación, no se puede poner la estabilidad democrática en el filo de la navaja.

| Fernando de Rosa Opinión

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Hace escasos días en múltiples lugares de todo el mundo se celebró la noche de Halloween. Cada vez se oye en las calles de las ciudades españolas  con más frecuencia la frase: “Truco o trato”, repetida por los niños cuando van de puerta en puerta en busca de caramelos.

La frase es una mala traducción de las palabras inglesas “trick or treat” que significan, literalmente, susto o dulce, pero realmente lo que viene a poner de manifiesto que hay que elegir entre algo bueno o algo malo.

En la Moncloa saben muy bien de “trucos y tratos”, y sobre todo se ha puesto de manifiesto en las negociaciones para la renovación del órgano de gobierno de los jueces. Sánchez ,y en su nombre el aprendiz de Brujo, el ministro Bolaños, ha intentado alcanzar un acuerdo con el Partido Popular pero ocultando la negociación que estaba llevando a cabo paralelamente con ERC sobre modificar el delito de sedición. Es decir intentaba llegar a un trato con truco.

 Pero al descubrirse su truco se ha venido a bajo el trato, quedándose sin la bolsa de caramelos, y como niño malcriado ha mandado a todos sus subordinados en el ámbito político y mediático a llorar ofendidos, insultando al presidente Nuñez Feijóo por negarse a aceptar el trato que tenía truco.

Realmente querer negociar el fortalecimiento del Poder Judicial con una mano, y con la otra reformar el delito de sedición para conceder una amnistía encubierta a los que han atentado contra la unidad nacional, ya era demasiado truco hasta para Pedro Sánchez. Por lo que el presidente del Partido Popular se ha visto en la necesidad de  poner fin a una negociación tan importante, como la renovación del CGPJ, hasta que el PSOE se preste a alcanzar un trato sin truco.

Muchos nos preguntamos cual es el contenido real de la negociación de  Pedro Sánchez con los partidos independentistas y radicales para mantenerse un año más en la Moncloa.

Por ahora nos hemos enterado que en “la hoja de ruta de la desjudicialización” de la política diseñada en las secretas y oscuras reuniones, Sánchez ha ofrecido la rebaja de la pena del delito de sedición para que Junqueras pueda presentarse a las elecciones o para que Puigdemont pueda volver a España sin responsabilidad alguna, tal como  lo hemos oído de boca del delincuente fugado, que ha asegurado que el PSOE le ha ofrecido “un buen trato” vía reforma del código penal.

En estos momentos se está negociando con Podemos y los partidos radicales la reforma de la ley de seguridad ciudadana para quitar las sanciones a quien cause algaradas callejeras, quitando la autoridad a nuestros policías

Pero, ¿puede haber más cesiones?. Estamos en pleno mercadeo presupuestario, por eso muchos nos preguntamos que, ya puestos en ceder, si a Bildu se le ha prometido algo relativo a los terroristas, como ya ocurrió en los presupuestos del presente año, que resumió perfectamente Otegui: “presos por presupuestos”, ¿veremos alguna otra propuesta de rebaja de penas en los delitos que afectan a los amigos de Bildu? o ¿alguna modificación de la ley penitenciaria?

Está latente esa duda para muchos ciudadanos en este país, ya que en estos momentos se está negociando con Podemos y los partidos radicales la reforma de la ley de seguridad ciudadana para quitar las sanciones a quien cause algaradas callejeras, quitando la autoridad a nuestros policías y guardias civiles.

Un partido serio no puede abandonar su “Sentido de Estado”, y el actual “sanchismo” está teniendo una deriva muy alarmante. No se puede utilizar el código penal o la ley que garantiza la paz en nuestras calles, como instrumento de negociación, no se puede ir poniendo de forma constante  la estabilidad democrática en el filo de la navaja con “tratos con truco”, porque al final el truco siempre se descubre, y aquellos que se han opuesto a llegar a acuerdos con los que hacen del truco su forma de negociar, serán los que  acrediten que han trabajado por la calidad democrática en España , como ha hecho Alberto Nuñez Feijóo, aunque las “plañideras sanchistas” se dediquen a descalificarlo.