| 22 de Febrero de 2024 Director Antonio Martín Beaumont

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Imagen del puente que cruza el río Limmat en Zúrich, Suiza, junto al centro histórico de la ciudad.
Imagen del puente que cruza el río Limmat en Zúrich, Suiza, junto al centro histórico de la ciudad.

Un pisito en Zúrich para estar pendientes de los "verificadores internacionales"

A continuación te contamos la historia de Quintana, un socialista que ha llegado desde un pequeño pueblo hasta la mismísima Zúrich, donde gozará de todas las comidades para su cometido.

Quintana nació en Villanueva de Ros, desde muy pequeño su vida transcurrió entre las labores del campo de sus padres y aquel viejo colegio lleno de niños. Hizo sus estudios básicos y el bachiller sin mayor problema y, al terminar, acudió a la universidad matriculándose en el doble grado de derecho y empresa. Villanueva de Ros no es pueblo dormitorio propiamente dicho, pues su orografía no lo hace favorable, pero está apenas a diez kilómetros de la ciudad, con lo que podría cursar su carrera sin pernoctar en la misma.

Tampoco la economía familiar estaba muy sobrada para según qué cosas. En su facultad conoció nuevos amigos y en poco tiempo se había echado una novieta que le convenció de afiliarse a las Juventudes Socialistas. En su doble grado y en las juventudes su natural bonhomía le granjeó amistades y un óptimo desarrollo de los acontecimientos. Aprobaba las asignaturas cuatrimestrales con una nota -digamos- suficiente y sin sobresaltos y le fueron confiando responsabilidades de movilización y preparación de eventos respectivamente.

Al terminar sus estudios, tras sendos TFG, su primera oferta laboral llegó casi enseguida. La Diputación le nombró asesor en Presidencia adjunto a Presupuestos. Quintana tenía muy claro que el campo y las vacas de sus padres no era lo suyo. Unos meses después se mudó a una calle paralela a la sede del ente provincial con dos compañeros de carrera.

 

Pasaron los años, sus experiencias se acumulaban, ya había sido Diputado Provincial y ahora se debatía, a los 33 años, si aceptar un puesto en una fundación de su partido o presentarse a las elecciones regionales. Siguiendo los consejos de sus mayores, se hizo con un cargo en la fundación. Y trabajó mucho, se ocupó de asesorar presupuestos municipales de pueblos menores de 5000 habitantes con acierto y reconocimiento de sus compañeros de partido.

Hasta el punto de que, al cumplir los 35 años, un día después de su cumpleaños, le llamaron y le ofrecieron el traslado a Madrid.  En Moncloa pasaría a integrase en el gabinete del Presidente como ayudante del responsable de movilidad. Se convirtió en un hombre de confianza en asuntos de intendencia y viajes a provincias.

Hoy le ha citado su jefe directo, Martínez de Ledesma. “-Te vas a ir a Zúrich, Paco. Allí vas a alquilar un piso a tu nombre, del permiso de residencia nos encargamos en el grupo. Tu misión será dar cobertura y acompañamiento -eventualmente puede que hasta hospedaje- a la persona o personas del partido que se te indiquen. Mensualmente habrá una reunión con los “verificadores internacionales”, tú asistirás a las reuniones y harás un acta para nuestro conocimiento que me remitirás mes a mes. Tu trabajo no es participar en las conversaciones, sino acompañar y dar formalidad al equipo o equipos-.

-La casa habrá de ser grande y céntrica, amueblada, con sala de reuniones y un mínimo de cuatro dormitorios dobles, Aunque normalmente estarás allí sólo en el día a día-".

Quintana se va Suiza hoy, concretamente esta tarde en el vuelo de las 18,00 horas. Ya ha localizado el inmueble, resuelto el papeleo, la fianza y la primera mensualidad. Esta noche se hospedara en un hotel, pero mañana ya se habrá instalado en el pisito y dispondrá lo necesario para los próximos cuatro años.