Nohemi Bermúdez, experta en nutricosmética, sobre tomar colágeno: "Si hay un beneficio, suele ser sutil y progresivo"
Los estudios sobre los suplementos de colágeno ofrecen resultados contradictorios: analizamos qué sabemos hasta ahora y qué conviene mirar antes de comprarlos
Los suplementos de colágeno prometen mejorar aspectos como la hidratación o la elasticidad de la piel, aunque la evidencia científica todavía arroja resultados dispares.
El colágeno se ha convertido en uno de los suplementos estrella para quienes buscan mejorar el aspecto de la piel. Polvos para añadir al café, sobres, cápsulas y bebidas prometen actuar sobre la hidratación, las arrugas o la elasticidad desde dentro. La pregunta que queda después de toda esa oferta es bastante sencilla: ¿tomar colágeno sirve de verdad para mejorar la piel?
La respuesta científica resulta bastante menos rotunda que muchos de los mensajes que rodean estos productos. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en The American Journal of Medicine en 2025 analizó 23 ensayos clínicos aleatorizados con 1.474 participantes. Al estudiar todos los trabajos en conjunto encontró mejoras en hidratación, elasticidad y arrugas. Sin embargo, cuando los investigadores analizaron los estudios de mayor calidad, esos beneficios dejaron de ser significativos. Lo mismo ocurrió con los estudios sin financiación de compañías farmacéuticas.
Desde entonces han aparecido nuevos análisis con resultados más favorables. Una revisión publicada en 2026 encontró mejoras en hidratación y elasticidad, aunque sus autores advierten de una elevada heterogeneidad entre estudios, seguimientos cortos, problemas de información y participación frecuente de la industria. Otra revisión de 25 ensayos publicada este año encontró resultados positivos en buena parte de ellos, pero señala que la mayoría presentaba un riesgo de sesgo alto.
¿Cómo se explica que la literatura científica parezca decir una cosa y la contraria? Hablamos con Nohemi Bermúdez, experta en nutricosmética y fundadora de Mímate Cosmétics, para poner en contexto qué puede esperarse del colágeno oral.
Entonces, ¿tomar colágeno funciona para la piel?
Para Bermúdez, la contradicción entre las distintas revisiones muestra que estamos ante una cuestión mucho más compleja de lo que parece.
"Cuando analizamos todos los estudios en conjunto, sí se observan mejoras en parámetros como la hidratación, la elasticidad o la apariencia de la piel. Pero cuando nos quedamos solo con los estudios más rigurosos o aquellos que no tienen financiación de la industria, esos beneficios se vuelven mucho más discretos o incluso desaparecen", explica.
"Esto no significa que el colágeno no funcione, sino que todavía necesitamos más estudios independientes y de alta calidad para entender mejor cuál es su efecto real. A día de hoy, podríamos decir que hay resultados prometedores, pero también cierta prudencia científica", señala Bermúdez.
¿Por qué los estudios sobre colágeno llegan a conclusiones diferentes?
Uno de los problemas está en comparar investigaciones que utilizan condiciones muy distintas. Cambian las dosis, la procedencia y formulación del colágeno, la duración del tratamiento, las características de los participantes y hasta las herramientas empleadas para medir los resultados.
"La financiación por parte de una empresa no invalida automáticamente un estudio, pero sí nos obliga a interpretar los resultados con una mirada más crítica", explica Bermúdez.
Crema hidratante enriquecida con colágeno marino de Mizon
¿Se nota realmente en la piel tomar colágeno?
Esta puede ser una cuestión incluso más importante para el consumidor que saber si una diferencia alcanza significación estadística. Encontrar un cambio en las mediciones de un ensayo y percibirlo al mirarnos al espejo son cosas distintas.
"Mi sensación es que, si hay un beneficio, suele ser sutil y progresivo", responde Bermúdez. "No estamos hablando de un cambio radical ni de un efecto comparable al de algunos tratamientos dermatológicos, pero sí de pequeñas mejoras que algunas personas pueden notar con el tiempo, sobre todo en hidratación, elasticidad o sensación de confort de la piel".
La respuesta tampoco tiene por qué ser idéntica en todas las personas. "La edad, la alimentación, el estilo de vida, la exposición solar o el estado de la piel influyen mucho. El colágeno puede ser una ayuda dentro de un enfoque global, pero no una solución aislada", apunta la experta.
El mejor complemento con colágeno y magnesio
¿Qué colágeno elegir si queremos tomar un suplemento?
Ante un lineal lleno de productos distintos, Bermúdez recomienda empezar por comprobar qué forma de colágeno contiene y qué cantidad aporta realmente cada dosis.
"Yo recomendaría fijarse en que sea un colágeno hidrolizado o en forma de péptidos, revisar la cantidad real que aporta cada dosis y ser constante, porque los estudios suelen evaluar periodos de varias semanas o meses", explica.
También menciona la vitamina C, un nutriente que participa en la formación normal de colágeno en el organismo.
El tiempo importa además a la hora de ajustar expectativas. Los ensayos clínicos que estudian estos suplementos suelen valorar su efecto tras varias semanas de consumo, por lo que esperar una transformación de la piel después de unos días tiene poco que ver con la forma en la que se ha investigado el producto.
EStendencia
El ingrediente coreano del que todo el mundo habla llega a Mercadona: PDRN y efecto lifting por menos de 2 euros
Patricia de la Torre
Cuándo puede no merecer la pena tomar colágeno
Para Bermúdez, las expectativas son determinantes. "Cuando esperamos resultados inmediatos o muy visibles, o cuando pensamos que un suplemento va a compensar otros factores clave como la falta de descanso, una alimentación poco equilibrada o una exposición solar excesiva", es cuando considera que pierde sentido recurrir a él.
Bermúdez lo resume de una forma mucho más sencilla: "Me gusta entender el colágeno como un complemento que puede sumar, pero siempre dentro de una estrategia más amplia de cuidado de la piel y bienestar".
Una idea que ayuda también a colocar el suplemento en su sitio: ni el milagro que algunas promesas comerciales sugieren ni una cuestión científica cerrada. Por ahora, el colágeno sigue situado en un terreno donde existen resultados favorables, pero también preguntas importantes sobre cuánto se nota, en quién funciona y hasta qué punto la calidad de los estudios condiciona lo que creemos saber.